• Al parecer una empresa pública sí que puede dar buenos sueldos, solo que tiene que ser francesa...
  • Echegaray deja el cargo de director de la red de aeropuertos de AENA y ficha por el grupo francés Aeropuertos de París (ADP).
  • Es el cuarto directivo que abandona a José Manuel Vargas, tras Antonio San José, Beatriz Puente e Ignacio Carvajal.
  • Salida que provoca nueva estructura organizativa: habrá dos directores generales: Javier Marín pierde poder y José Manuel Fernández lo gana.
Este martes, se ha conocido la noticia de que Fernando Echegaray (en la imagen), se va de AENA, de ahí que no aparezca en la nueva estructura organizativa de la compañía remitida a la CNMV. Una salida que no es baladí porque el directivo sale del líder en gestión aeroportuaria para ocupar un puesto en la competencia… parece cuestión de dinero. Echegaray deja el cargo de director de la red de aeropuertos de AENA, que ocupaba desde 2012, y ficha por el grupo francés Aeropuertos de París (ADP), también participado por el Estado francés (50,6%). Es uno de los principales rivales de AENA junto al alemán Fraport, aunque tiene menos pasajeros, cifra de negocios y beneficio neto: 147 millones de pasajeros, 2.947 millones de euros y 435 millones, según los resultados de 2016. Mientras AENA tuvo 230 millones de pasajeros, facturó 3.773 millones y ganó 1.164 millones. Claro que la historia de Echegaray en AENA no se limita al último lustro sino que se remonta a 1985. Este ingeniero en Informática, ingeniero Técnico Industrial y graduado en dirección general por el IESE ha sido: responsable de diversas áreas en el Aeropuerto de Palma de Mallorca, director de los aeropuertos del grupo de Canarias y del de Tenerife Sur, director técnico operativo del Grupo Aeroportuario del Pacífico en México. Además, entre 2006 y 2012, fue director del Aeropuerto de Barcelona-El Prat y entre otras cosas, puso en servicio la T1. Pero con su marcha se ha convertido en el cuarto directivo que abandona a José Manuel Vargas. Los otros tres fueron: Antonio San José, ex director de comunicación que ahora ha sido fichado por el Banco Popular; Beatriz Punte, ex directora financiera, renunció para irse a NH e Ignacio Carvajal, ex director de relación con inversores, que también se fue a la empresa privada. Y es que la política de contratación de la empresa pública española impide recompensar al equipo por mejoras en la gestión. Como saben, esta última ha cambiado y mucho, y a mejor, en los últimos años pero esto no se ha reflejado en los sueldos de los directivos.   Además, la salida provoca una nueva estructura organizativa en AENA, que ahora tendrá dos directores generales: Javier Marín y José Manuel Fernández (ambos en las imágenes superiores). El primero pierde algo de poder al pasar de director general a serlo sólo en el negocio regulado y el segundo lo gana, pues ya no estará al frente de la dirección de servicios comerciales y gestión inmobiliaria sino de la dirección general del negocio no regulado, teniendo a su cargo, entre otros, a Rodrigo Marabini, responsable de AENA Internacional. Cristina Martín cristina@hispanidad.com