De la lectura de prensa de hoy se deduce que Pedro Sánchez, durante sus cinco días de reflexión tras la imputación a su mujer Begoña, lo que en realidad organizó -presuntamente, pero cada vez menos presuntamente- fue una operación para acabar con los jueces, fiscales y guardias civiles que investigaban a personas de su entorno, al Gobierno o al PSOE. Esa operación se la encargó a las cloacas del partido en Ferraz, y en ella jugaron un papel destacado los imputados por el juez Pedraz, es decir, Santos Cerdán, Leire Díez, Javier Pérez Dolset y hasta la actual gerente del PSOE, Ana Fuentes.
Y mientras, el presidente dice desde Roma que esto no afecta al Gobierno y que quiere seguir siendo el faro de luz progresista que necesita no solo España, sino el mundo entero, para lo cual se necesita estabilidad. Y este tío sigue en el Gobierno. Esto es España a 28 de mayo de 2026. Surrealista.
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