La deuda de las Administraciones Públicas cerró el mes de julio en 1,68 billones de euros, un 3,9% más en tasa anual y un 0,6% menos que en junio, cuando alcanzó el récord histórico de 1,69 billones, según datos publicados este miércoles por el Banco de España. La deuda pública respecto al PIB disminuyó un 1,9% hasta el 102,3%, lo que lejos de ser motivo de orgullo lo es de preocupación, ya que sigue muy lejos del objetivo del 60% del PIB. Además, esta ratio no cae porque se reduzca la deuda, sino porque aumenta el PIB.
En el entretanto, Pedro Sánchez sigue desguazando el Estado: el País Vasco asumirá la gestión de la prestación contributiva del paro y del subsidio por desempleo, con un montante final de uso 822 millones anuales.
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