Tradicionalmente los alquileres se revisan según el IPC, pero con la nueva Ley de Vivienda, de mayo 2023, los contratos firmados a partir de esa fecha ya no usan el IPC, sino un nuevo índice IRAV (Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda), que crearon Isa y Pedro para proteger a los alquilados ante los pérfidos rentistas propietarios.
Dicho índice considera conjuntamente el Índice de Precios de Consumo (IPC), la inflación subyacente y las diferencias entre las tasas de crecimiento anual tanto del IPC como de la inflación subyacente de cada mes, y un parámetro, definido a propuesta de la Dirección General de Política Económica, que guarda relación con el crecimiento esperado a largo plazo de dicho indicador. A estas diferencias se le aplica un coeficiente moderador definido a propuesta conjunta de la Dirección General de Vivienda y Suelo del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana y de la Dirección General de Política Económica del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, en consideración a las circunstancias del mercado del alquiler de vivienda. De esta manera, el índice se utilizará como límite para la actualización anual de los contratos de arrendamiento de vivienda.
Pues bien, tenemos que reconocer una cosa al Gobierno, definitivamente es histórico. El INE publica dos estadísticas, el IPC y el índice de referencia. El IPC se ha quedado en el 3,4%, un dato nefasto para el bolsillo de todos los españoles, puesto que suma un 1,1% sobre el mes pasado.
Y podrán pensar, bueno, el índice, como se creó para que los alquileres no subieran, se habrá quedado en menos del 1%... pues no, porque este Gobierno nunca decepciona. Así, el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado este martes el índice de referencia para la actualización anual de los contratos de alquiler, que se situó en el 2,47% interanual en marzo, tres décimas por encima del dato de febrero y su valor más alto desde que comenzó a publicarse este indicador, en noviembre de 2024.
Con el dato de marzo, este índice acumula 10 meses consecutivos por encima del 2% y suma dos meses consecutivos de ascensos. Así, los contratos de alquiler que vayan a actualizar su renta a partir de este año y que se firmarán bajo la Ley de Vivienda, deberán usar este índice del 2,47%, en lugar del 3,4% del IPC, ¿han visto lo bien que lo hace el Gobierno? Un impresionante ahorro de un 1%.