Ayer mismo contábamos en Hispanidad el caso sucedido en Fuentenovilla (Guadalajara), donde la alcaldesa popular habría resultado herida tratando de evitar que eunos okupas robaran un coche. 

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Este caso demuestra la caradura y la impunidad de los 'vulnerables' protegidos por el Gobierno, que carga a los ciudadanos con la responsabilidad de mantener a los que no pueden acceder a una vivienda... por su gran Ley de Vivienda. Y como era de esperar, los españoles empiezan a cansarse. Lo vemos con las medidas a la desesperada que están llevando a cabo ciudadanos: desde tapiar puertas, a demoler la vivienda aprovechando una salida del okupa o tomar el Pleno de un Ayuntamiento. 

En el caso de ayer miércoles, como en el de hoy, el hartazgo trae otro rasgo okupa: la violencia. Y es que un hombre ha sido agredido por tres okupas, ¿el motivo? El propietario quería evitar que okuparan su casa. 

Una vez más, los vecinos fueron fundamentales, en concreto una vecina que fue la que descrubió lo que estaba pasando y llamó al propietario para evitar que los okupas entraran: "El propietario acudió de inmediato e intentó bloquear la salida de los ocupantes ilegales hasta la llegada de la Policía, momento en que uno de ellos le propinó un puñetazo en la nariz y varios golpes en el costado cuando cayó al suelo", cuenta la vecina que también detalla que rompieron una ventana para entrar. 

Según ha podido saber El Debate, los okupas, dos hombres y una mujer, consiguieron huir y la Policía Local no pudo localizarlos.