Los resultados de Atresmedia (A3 TV y Onda Cero, principalmente) correspondientes al ejercicio 2025 no son malos: son peores. Y ojo, estamos hablando de la mejor cuenta de resultados de la TV en España, de las privadas, de las públicas, ni les cuento.
Los ingresos, la primera línea de la cuenta de resultados, estancados, a la baja, al tiempo que ascienden los costes de explotación. Al final, el beneficio se derrumbó un 50%. Triste consuelo tener que refugiarse en que tampoco la TV de pago las plataformas atraviesan un buen momento: hablamos de un segmento de negocio en expansión, frente a otro segmento, neonato, en el que se están invirtiendo fortísimas sumas de capital y que aún no se ha consolidado.
Tanto es así, lo mismo Atresmedia que Mediaset han optado por crear canales temáticos, lo más parecido a la TV de pago y paso previo para dar el salto.
No: lo que hay que concluir es que la publicidad está en declive máximo. La publicidad, que ha hundido a la prensa tras el ‘robo’ de Google, está llegando ahora a la TV en abierto, que, no lo olvidemos, continúa siendo la base de la información en imágenes.
La crisis de la prensa ha llegado a la TV en abierto.