Pedro Sánchez puede presumir de haber colocado a Telefónica al borde del abismo, como el viejo chiste del Franquismo: hace unos años estábamos al borde del abismo, ahora hemos dado un paso hacia delante. 

Javier de Paz, sobradísimo, asegura que no se va hasta que no se siente en el banquillo. Aunque todo indica que primero caerá su íntimo, ZP, y luego irá él. Pero mantiene atado a Murtra para que no cese a 'los suyos': por ejemplo, al CEO, Emilio Gayo. Una manera como otra cualquiera de mantener su poder

Los resultados del primer semestre, según lo esperado: los ingresos estancados, ventas que son mal-ventas y los problemas -por ejemplo, Alemania y Reino Unido- sin afrontar.

Pero aunque el Distrito C esté vacío, aún más, en agosto, Radio Macuto continúa emitiendo. Sobre todo alrededor de tres cuestiones: 

1.Reino Unido se cae. El socio, Liberty, quiere recortar gasto pero tampoco están como para invertir, que es lo que hay que hacer. La competencia, por ejemplo BT refuerza inversiones mientras O2 simplemente sobrevive.

Ahora mismo, en Reino Unido puede pasar cualquier cosa, incluida otra mala venta, otro regalo, a quien esté dispuesto a invertir en red y en producto. Un chollo.

2.En segundo lugar, el riesgo de deuda es lo que más hace temblar a los gestores más serios de la operadora. Volver en septiembre con una rebaja del riesgo por parte de una de las grandes, Moody o S&P, podría resultar un hachazo demasiado grande como para afrontarlo.

3.Ahora bien, el tercer frente es el más preocupante: las relaciones en el seno del equipo directivo no pueden ser peores. Las salvas se han vuelto lanzas. Si hace pocos meses todavía se unían Javier de Paz, Marc Murtra y Enrique Goñi contra el pérfido Pallete, ahora el trío no sólo se ha roto sino que no se corta en expresar su ruptura.

Sobre todo, porque, como ya adelantó Hispanidad, Enrique Goñi, el presidente de la Fundación Telefónica, se empeña en ser presidente, en sustituir a quien se supone que era su gran amigo, el actual mandamás, Marc Murtra, asimismo miembro de la Fundación Caixa.

Ahora bien, sería un error considerar a Goñi como el candidato de Criteria y sería un error pensar que su amistad con Pedro Sánchez le pueda catapultar a la Presidencia: el de Moncloa le debe más favores a Murtra que a Goñi. En el entretanto, tanto Goñi como Murtra intentan desbaratar la posible vuelta de José María Álvarez-Pállete. Ahora mismo, la operadora financia a todo aquel medio que arremeta contra el expresidente. Curioso.

Murtra ya ni tan siquiera se entiende con su hombre de confianza, Álvaro Echevarría. Y critica con aspereza la labor de Salvador García-Ruiz, fichado por él para comunicación. La compañía se ha convertido en una jaula de grillos

Javier de Paz, sobradísimo, asegura que no se va hasta que no se siente en el banquillo. Aunque todo indica que primero caerá su íntimo, ZP, y luego irá él. Pero mantiene atado a Murtra para que no cese a 'los suyos', por ejemplo, al CEO, Emilio Gayo. Una manera como otra cualquiera de mantener su cuota de poder.              

En cualquier caso, ¿para qué se va a ir si con eso no evita su encausamiento? Don Javier se ha venido arriba de nuevo. El ciclotímico De Paz asegura ahora que tampoco ha renunciado a crear la Telepedro privada. Y esto es bello e instructivo, porque en la Telepedro privada ya no cree ni Peter... Sánchez Pérez-Catejón.

Murtra ya ni tan siquiera se entiende con su hombre de confianza Álvaro Echevarría. Y critica con aspereza la labor de Salvador García-Ruiz, fichado por él para la crucial tarea de comunicación. 

Sí, la compañía se ha convertido en una jaula de grillos. El principal problema es que batallitas hay muchas, lo que falta es gestión. Eso sí, si Murtra cae, y caerá si Núñez Feijóo llega la Moncloa o si Pedro Sánchez necesita cubrir algún cargo en su largo crepúsculo agónico, don Marc siempre podrá decir que no fracasó como presidente de Telefónica sino que no le dejaron gestionar. Y de alguna condenada forma o manera... tendrá razón.

Telefónica está en situación límite, hay que tomar medidas ya. Y el que no lo ve es porque no quiere verlo o porque si lo dice puede tener problemas... ¡Incluso económicos!