Se trata del mayor ajuste en la historia de Meta (Facebook, Instagram y Whastapp), tras los de 2022 y 2023. El primero afectó al 13% de la plantilla del Grupo, unos 13.000 trabajadores, y el segundo, a otros 10.000 empleados. Al cierre de diciembre de 2025, la empresa de Mark Zuckerberg tenía 79.000 trabajadores.

Pues bien, el 20% de ellos podría tener las horas contadas si finalmente se confirma el ajuste de más de 15.000 empleados que estaría planeando la compañía, según Reuters. Sería el mayor ajuste de plantilla en la historia de Meta, como hemos dicho antes, aunque, muy probablemente, no el último.

Porque, ¿para qué tener cinco empleados si con la IA ese mismo trabajo lo puede hacer uno sólo? Además, la IA requiere de elevadísimas inversiones que no pueden dilatarse en el tiempo. En el caso concreto de Meta, hablamos de 600.000 millones de dólares hasta 2028 destinados, entre otros, a centros de datos. Sólo en 2026, la compañía destinará entre 115.000 y 135.000 millones a la IA.

Todo esto choca frontalmente con el ‘modelo Inchausti’. Como les contamos el pasado viernes, el vicepresidente primero de Mapfre, de nombre José Manual, aseguró categóricamente que “no usaremos la inteligencia artificial para reducir nuestra plantilla”, y el presidente de la aseguradora, Antonio Huertas, en esta línea, afirmó que “no queremos menos empleados, queremos empleados mejores”.

Esto es muy bonito, y hasta loable, pero difícil de cumplir, a no ser que se disfrace con prejubilaciones voluntarias y amortización de puestos de trabajo. Si los principales impulsores de la IA están ajustando sus plantillas, qué no harán el resto de compañías.

Por cierto, al calor de esta noticia, Meta subió el lunes más de un 2% en Bolsa. La compañía vale casi 1,59 billones de dólares. Y es que, al merado no le gustan los trabajadores: sólo representan un gasto.