El Santander quiere crecer en España y ha visto potencial en los empleados públicos, el colectivo más numeroso en nuestro país, con 3,6 millones de trabajadores, por delante, incluso, de los 3,4 millones de autónomos. Del total, 1,5 millones, aproximadamente, son funcionarios de carrera.

El banco que preside Ana Botín y que en España dirige Ignacio Juliá ha concretado esta ofensiva mediante el acuerdo firmado este lunes con CSIF, el sindicato de funcionarios más representativo, con 263.000 afiliados. Las ventajas del acuerdo, no obstante, se aplicarán a todos los empleados públicos.

Hablamos, por ejemplo, de una cuenta corriente sin condiciones, sin comisiones de mantenimiento ni administración, así como de una financiación a medida. La oferta incluye el anticipo de hasta seis nóminas sin comisiones y préstamos personales en condiciones ventajosas, con un tipo de interés del 5,5% TIN y plazo de devolución hasta siete años. Además, ofrece condiciones personalizadas en hipotecas.

La ofensiva del Santander también incluye ventajas no financieras en viajes, en el ámbito del ocio y el bienestar y servicios adicionales como reparaciones a domicilio, chef o cuidado de mascotas. También incluye asistencia ilimitada en servicios de gestoría, asistencia legal, renovación de carnets, ITV, borrado digital o reserva de restaurantes.

El Santander no es el primer banco en España que ofrece condiciones ventajosas a los empleados públicos, pero sí el primero en firmar un acuerdo con CSIF, lo que otorga un carácter más institucional a la oferta.