Una de las claves del resultado de Santalucía de 2025 fue el crecimiento del 64% de las primas del ramo vida ahorro, que alcanzaron los 849 millones de euros. Y esto es significativo porque se acerca a lo que ha sido, y sigue siendo, el negocio de toda la vida de la aseguradora, los decesos. Las primas por esto último aumentaron un 4,6%, hasta los 930 millones.

Así, los ingresos por primas del grupo aumentaron un 19,7% y alcanzaron los 2.621 millones de euros. El 67,5% de los ingresos de Santalucía provienen del negocio asegurador, que aporta el 91% del beneficio, esto es, 306,8 millones del total, que alcanzó los 337,1 millones, un 44% más que en 2024.

Las tres familias propietarias de la aseguradora, Álvarez Navarro, Álvarez Otero y Díaz López -cada una de ellas con un tercio del capital-, pueden estar satisfechas del desempeño del grupo bajo el liderazgo del consejero director general, Andrés Romero: el plan estratégico prevé alcanzar los 1.000 millones de beneficio acumulado en 2028, un 50% más que en durante el anterior plan, y ya han alcanzado los 337 millones.

Del resto de negocios podemos destacar el financiero, con unos ingresos de 348 millones, un 12,3% más. Menos significativa fue la aportación de la joint venture que mantiene con Unicaja (Unicorp Vida), con un beneficio de 47 millones. Las residencias Ballesol aportaron 2,2 millones y la alianza con Pelayo, un millón de euros.

Santalucía nació en 1922, en La Coruña. Su primera oficina estaba en la calle Santa Lucía -de ahí su nombre- y su negocio original fue el seguro de decesos. La aportación innovadora de este grupo fue la prestación directa del servicio y no mediante una indemnización, como era la práctica común entonces. Actualmente, aunque decesos sigue siendo el negocio principal, el ramo vida ahorro le está pisando los talones.

Sea como fuere, las tres familias propietarias pueden estar satisfechas: los resultados de 2025 han permitido aumentar el dividendo un 16%, hasta los 54,7 millones de euros. Enhorabuena a los premiados.