El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, no ha dudado en mantener su pulso con Donald Trump. Ha mantenido el precio oficial del dinero en el 3,5%. De postre, la autoridad monetaria de Estados Unidos ha lanzado una especie de manifiesto por su independencia.
Ahora bien, en Hispanidad ya hemos repetido que lo que caracteriza la economía occidental actual es su elevadísima deuda pública. Cuanto más altos estén los tipos, más se retraerán los políticos irresponsables a la hora de comprar votos con subvenciones... financiado con deuda pública.
Y lo que tenemos ahroa encima, como anuncian todos los mercados es una crisis de deuda pública, delante de nuestras narices.
La revolución pendiente es la de la reinstauración de la propiedad privada y de todo lo privado frente a la estafa de 'lo público'.
Pero eso no se soluciona en los bancos centrales, ni tan siquiera con políticas fiscales: se soluciona reduciendo el Estado del Bienestar, que está llamado a morir, mejor antes que después.
De hecho, la revolución pendiente es la de la reinstauración de la propiedad privada y de todo lo privado frente a la estafa de 'lo público'. Y también es necesario que se reduzca el gasto público, la mayor ineficiencia y la mayor pérdida de libertad de los individuos.
¿Crisis de deuda pública o crisis de gasto público? Lo segundo. Pero no verán ustedes a Feijóo hablar mucho de ello.