Semanas convulsas en Puig. Tras varios meses de negociaciones, Puig y Estée Lauder anunciaron que daban por finalizadas las conversaciones para fusionarse, la perfumista española lo comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), y el anuncio le salía caro a los catalanes en bolsa: las acciones de Puig se hundieron un 14%.
Recordemos que hace unos meses la prensa económica se llenó de titulares sobre la fusión de ambos grupos, la familia Puig vendía que todo era una unión y que mantendrían el control, pero como ya contamos en Hispanidad se antojaba complicado puesto que el tamaño de los americanos era mucho mayor. De hecho este punto hizo que el presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, presentara su dimisión como consejero de Puig Brands. Pero ojo, ya lo aclaramos, sí, a Oliu le honraba su cese, si no cree en la mayor operación de la empresa, y tomó la salida. Pero para el catalán 'la pela es la pela', abandonó Puig Brands, pero se quedó en EXEA, el holding y family office de la familia Puig, donde Oliu hace de verdad dinero.
Y en ese punto es donde llegamos a la primera noticia de la semana. El presidente de Banco Sabadell ha invertido más de un millón de euros en acciones de la multinacional catalana de belleza. Pero ojo, hemos conocido la operación estos días, aunque se realizó horas después del anuncio de la ruptura de negociaciones, es decir, con la acción por el suelo.
Lo hizo a través de la sociedad Torrellimona el pasado 22 de mayo y fueron un total de 70.000 acciones de clase B de Puig a precios entre 15,20 y 15,34 euros por título, por lo que la inversión total ascendió a 1,068 millones de euros.
Y la suerte sonríe al banquero, Puig lideró las subidas de la bolsa española al avanzar hasta un 3,7%, impulsada por la recomendación de compra emitida por Bank of America. La entidad considera que la perfumista presenta una valoración atractiva y mantiene importantes oportunidades de crecimiento, y sitúa el precio objetivo de la acción en 17,5 euros, una gran diferencia si miramos lo que pagó Oliu.
Tanto movimiento obedece a que hoy viernes 29 se celebraba la Junta General de Accionistas, donde ha destacado que "no está en venta" y que está "más fuerte que nunca", al tiempo que ha defendido "todo el potencial" que tiene por delante a pesar de la ruptura de las negociaciones con la estadounidense Estée Lauder.
En la Junta General Ordinaria de Accionistas, el presidente ejecutivo de la compañía, Marc Puig, se ha referido así a la ruptura de estas negociaciones, sobre las que ha dicho que una operación así "debería contemplar tres aspectos clave: gobernanza, liderazgo del negocio y consideraciones económicas que reconocieran correctamente el valor de la compañía y resultaran equitativas para todos los grupos de interés". "Tenemos el máximo respeto y admiración por la familia Lauder, pero no fue posible un acuerdo satisfactorio para ambas partes y dimos por finalizadas las conversaciones".
En un acto de darse valor, Puig ha añadido que antes de las conversaciones con Estée Lauder, tuvieron contactos con la francesa Kering para un acuerdo de licencia a largo de sus marcas de belleza a cambio de una participación "minoritaria" en Puig, pero las conversaciones no llegaron a buen puerto.
Y no podemos olvidar, otra noticia del día. Colonial SFL se ha hecho con el 100% de la Torre Puig-T2, uno de los dos edificios que configuran la sede de Puig en Barcelona. La Socimi le ha comprado su 50% a Inmo, inmobiliaria propiedad de Exea. Y es que el hólding de la familia Puig tenía un 50% de Inmocol Torre Europa, la sociedad propietaria del activo.
Colonial y los Puig crearon en 2017 una joint venture para construir un segundo rascacielos en la Plaza Europa de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), en frente de la sede de Puig, en unos terrenos propiedad de la familia catalana con una inversión de 32 millones de euros.
En el contrato se estipulaba que Inmo contaba con un derecho de opción de venta, derecho que acaba de ejercer con la venta de sus 10 millones de acciones de clase B de Inmocol Torre Europa a un precio nominal de 0,25 euros. En total, Colonial ha pagado un importe efectivo de 15,2 millones de euros. El edificio está totalmente ocupado por Puig y por el hólding de la familia fundadora. Además, hay que tener en cuenta que la familia Puig, mediante Quaestor Holdings, es el cuarto mayor accionista de Colonial, con el 8% del capital.