Nuevo informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) -jueves 14-, esta vez bajo la dirección de Inés Olóndriz, la misma que pergeñó la financiación singular para Cataluña. No, Olóndriz no se va a enfrentar abiertamente al Gobierno y sí, con su nombramiento, Moncloa colonizó la última institución pública que le hacía frente.

Sea como fuere, la situación de las cuentas públicas es tan preocupante que ni siquiera la nueva AIReF puede ocultarlo. Así, pese al récord de recaudación y al colchón adicional permitido por gastos en Defensa -la cláusula de escape-, el Gobierno de Pedro Sánchez tendrá que acometer ajustes fiscales adicionales de unos 15.000 millones de euros en 2026 y 2027. Y eso, en la práctica y con Sánchez en La Moncloa, significa que subirán los impuestos.

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Porque lejos de reducir el gasto público, que es lo que tendría que hacer, el Ejecutivo lo seguirá aumentando. Según la AIReF, un 5,8% este año y un 5,2% en 2027. En 2028, tras las elecciones generales, el gasto aumentará un 4,2%, un 4% en 2029, un 3,9% en 2030 y un 3,8% en 2031. Para entonces, todos calvos, pero la pregunta surge casi sin pensarla: si el PP de Feijóo gana las elecciones en 2027, ¿será capaz de recortar el gasto público? La duda está más que justificada.

Pero ahí no termina el asunto porque, según la AIReF, la economía española seguirá ralentizándose durante los próximos años, de tal manera que el PIB cerrrá 2026 en el 2,2%, en el 2% en 2027, en el 1,9% en 2028, en el 1,8% en 2029 y en el 1,7% en 2030. Más deuda pública y menos crecimiento económico. Esto marcha.