China logró el año pasado un superávit comercial de 1,02 billones de euros, el mayor de su historia.
Así, las exportaciones del gigante asiático alcanzaron los 3,23 billones de euros, lo que supone un aumento del 3,2% respecto a 2024.
Mientras que las importaciones se mantuvieron en los 2,21 billones de euros.
Estas cifras las ha logrado Pekín pese a los aranceles que le impuso la Administración Trump, a partir del 2 de abril del año pasado, al que el inquilino de la Casa Blanca denomino 'el Día de la liberación'.
Esos aranceles se concretaron inicialmente en un 10% a todas las importaciones chinas (a principios de 2025), pero luego se elevaron hasta el 20% y hasta el 34%. A mediados de noviembre del año pasado, esos aranceles se situaban en una media del 30%.
Como resultado, las exportaciones chinas a EEUU se redujeron un 20%, hasta los 360.322 millones de euros. Mientras que las importaciones de productos estadounidenses hacia el gigante asiático llegaron a los 119.833 millones de euros, un 14,6% menos.