OHLA destinó en 2025 un total de 4,060 millones de euros a las remuneraciones de su consejo de administración según recoge el informe de retribuciones enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
- El consejero delegado, Tomás José Ruiz González, es quien se llevó más de esta partida, en concreto 2,517 millones de euros en 2025, mientras que el conjunto de los consejeros externos sumó 1,331 millones de euros en emolumentos.
- El presidente, Luis Fernando Martín Amodio, ingresó 228.000 euros, de los que 138.000 euros correspondieron a salario en metálico y los 90.000 euros restantes a otros conceptos retributivos.
- El vicepresidente, Julio Mauricio Martín Amodio, obtuvo 130.000 euros en pagos en efectivo y otros 50.000 euros bajo otros epígrafes, alcanzando así una remuneración total de 180.000 euros.
Y aquí es donde se desata el 'motín': primero el quórum, que se quedó en un bajo 45,81%, y hay que tener en cuenta que los Amodio controlan el 20% de la compañía. Pero es que el 27,46% de ese escaso 45% votaron en contra de las remuneraciones.
Hay que reconocer que los Amodio se han bajado el sueldo este año: Luis Amodio había cobrado alrededor de 1,4 millones de euros el año anterior, mientras que Mauricio superó los 860.000 euros. Pero el que no se bajó el sueldo, pese a los votos en contra es Ruiz, que se puso un incremento del 567% respecto al año anterior. Se explica en parte porque Ruiz asumió el cargo en octubre de 2024, por lo que su remuneración anterior solo reflejaba unos meses de actividad.
No deja de ser curioso, OHLA no va bien. Muchas son las voces que han criticado la gestión de los hermanos Amodio al frente de la constructora en los últimos años. Jibarización encubierta, venta de activos, laudos desfavorables y una cotización que no levanta cabeza. Pese a que ya llevan cinco años con el control de la compañía tomado, no hay nada como encontrar a un responsable con el que conseguir echar balones fuera de una cuestionable gestión. Y el chivo expiatorio tiene nombre y apellidos: José Elías. Los líos y desencuentros con el empresario español, dueño de Audax y La Sirena, y los números rojos de la compañía, acabaron con el reparto de Canalejas con su socio, ante la ausencia de comprador.
Pero no debemos perder de vista que los líos entre Elías y su gente y el clan Amodio vino por las causas judiciales en México que arrastra Ruiz, persona de confianza de los Amodio.
Desde la compañía justificaron que ya defendieron en su momento el nombramiento de Ruiz, alegando que no se encuentra en situación de conflicto de interés ni presenta ninguna otra incompatibilidad o causa de prohibición para el ejercicio del cargo de consejero de la sociedad. Pero claro, mantener en el cargo a una persona con causas abiertas en otro país y darle un sueldo de dos millones y medio de euros es, sin duda, difícil de justiciar, al menos, para muchos de los accionistas.