Lidl cerró su último año fiscal -febrero de 2025- con un beneficio récord de 227 millones de euros, en España, un 24% más que el anterior, muy marcado por la subida de la inflación. Las ventas aumentaron un 6%, hasta los 6.952 millones, frente a unos costes que aumentaron, pero menos, hasta unos 5.200 millones. El resultado de explotación creció un 12% y alcanzó los 314 millones.

Estas cuentas, depositadas en el Registro Mercantil y recogidas por Cinco Días, confirman el modelo de negocio de Lidl basado en marca propia muy económica, pero de calidad, el mismo modelo que su competidor Aldi y el mismo esquema que ha llevado a Mercadona al pódium de las cadenas de supermercados en España.

De hecho, Lidl le pisa los talones a Carrefour, actualmente la segunda firma con una cuota de mercado del 8% -y bajando-, con una cuota del 7% y creciendo. En cualquier caso, muy lejos del casi 30% que ostenta la cadena de Juan Roig.

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Sea como fuere, Lidl continúa su expansión y prevé alcanzar los 780 establecimientos en 2027, tras una inversión superior a los 330 millones de euros. Para hacernos una idea, Mercadona ha dado por cerrada su expansión en España con unas 1.600 tiendas, repartidas por las 52 provincias españolas, incluidas Ceuta y Melilla.