El presidente no ejecutivo de Unicaja, José Sevilla, advirtió este jueves de una realidad que pocos se atreven a reconocer en público y que choca frontalmente con el triunfalismo del Gobierno: el “escaso dinamismo” de la “inversión empresarial” en España.
“El crecimiento económico futuro requiere de un mayor nivel de inversión empresarial. En este sentido, sería necesaria una estrategia de país a medio y largo plazo que incentive la inversión, mejore las oportunidades de creación y crecimiento de las empresas y promueva la atracción de capital humano y tecnológico”, afirmó Sevilla durante la Junta General de Accionistas de Unicaja, celebrada este jueves en Málaga. Pues con Sánchez en La Moncloa, puede esperar sentado.
Efectivamente, el discurso del Gobierno es que España va tan bien que hay tortas para invertir en nuestro país, pero la realidad es bien distinta, porque esa inversión a la que se refieren es puramente especulativa. Dicho de otra manera, no es una inversión para crear negocios y puestos de trabajo, sino para comprar empresas que ya existen y que están muy baratas. No es inversión empresarial sino financiera, cuyo objetivo principal es la especulación.
Unicaja está en su mejor momento tras registrar un beneficio récord de 633 millones de euros, en 2025, un 10,5% superior al del año anterior. Un hito que el consejero delegado del banco, Isidro Rubiales, confía superar en 2026. Es más, las actuales previsiones del banco apuntan a un beneficio acumulado de 1.900 millones de euros durante el plan estratégico 2025-2027, frente a los 1.600 millones previstos inicialmente.
Igualmente histórico es el dividendo de 443 millones de euros que la entidad repartirá con cargo a 2025, un 29% superior al de 2024. Pero ahí no termina la cosa, porque el objetivo es alcanzar un ‘pay out’ durante el plan estratégico del 95%, frente al 70% actual.
Por cierto, una de las características de las juntas de Unicaja ha sido, desde hace años, la elevada asistencia, con quórums superiores al 80%, frente a los setentas por ciento más habituales del sector. Este año el quórum fue del 86,5%. Esperemos que no dejen de celebrarla en formato presencial.