El indicador adelantado del IPC sitúa su variación anual en el 3,3% en marzo, un punto por encima de la registrada en febrero (el 2,3%), ha informado el INE. 

"Esta evolución es debida, principalmente, a la subida de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales. También influye, aunque en menor medida, el descenso de la electricidad, menor que el del año pasado, y el aumento de los precios del gasóleo para calefacción, que bajaron en marzo de 2025", según la nota de prensa del INE.

Por su parte, la tasa de variación anual estimada de la inflación subyacente (sin productos energéticos, sin alimentos frescos, ni alcohol, ni tabaco) se mantiene en el 2,7%.

Mientras que la variación mensual del índice general fue del 1,0%. 

Por otra parte, la tasa de variación anual estimada del IPCA aumenta ocho décimas y se sitúa en el 3,3%. La tasa anual estimada de la inflación subyacente del IPCA se sitúa en el 2,8%. Por su parte, la variación mensual estimada del IPCA es del 1,5%.

El Gobierno ha achacado el subidón de un punto en el IPC de marzo al "encarecimiento de los carburantes, efecto directo del conflicto en Oriente Medio". "El plan de respuesta del Gobierno, aprobado este jueves en el Congreso, está diseñado para que este shock externo no se traslade de forma permanente ni a la inflación, ni al poder adquisitivo de los hogares", dice la propaganda del Gobierno sanchista.

Sin embargo, recientemente, un estudio de la escuela de negocios EAE Business School puso de manifiesto que el coste de la cesta de la compra se ha disparado un 40% desde 2021. 

Este dato del aumento del coste de los alimentos en un 40%, por sí solo, sirve para desmontar toda la propaganda del Gobierno.

Y a ese dato hay que añadir que, desde julio de 2018 -llegada de Pedro Sánchez al poder- hasta febrero de 2026, la inflación se ha disparado un 24,1%.