Ángel Simón asumió la Presidencia de Indra hace poco más de dos meses, por tanto, no se le puede responsabilizar de los problemas que actualmente acechan a la compañía. Hablamos, principalmente, de la cancelación del proyecto del caza europeo, FCAS, y del incumplimiento en las entregas, algo que hemos ido contando en Hispanidad desde hace meses.
El caso es que el fiasco FCAS se está hinchando y no tiene una solución sencilla. Mientras EEUU -y también China- está desarrollando el que será el caza de sexta generación, en Europa se ha cancelado el proyecto que lideraban Airbus y Dassault, y en el que también participaba Indra. La imagen da qué pensar: mientras EEUU y China avanzan, Europa se enreda en disputas internas, en este caso entre Francia y Alemania, y vuelve a quedar en evidencia.
Efectivamente, en lugar de desarrollar un único proyecto común, Europa parece el ejército de Pancho Villa con, al menos, tres proyectos distintos: el anunciado hoy por Indra y que veremos a continuación, el equivalente alemán en el que participan ocho empresas, y el francés, liderado por el grupo Dassault. Luego están Reino Unido e Italia, que trabajan con Japón.
Vamos con Indra. Para ella, el FCAS es importante y por eso, este jueves remitió un comunicado conjunto con Airbus Defence and Space, GMV, Grupo Oesía, ITP Aero y Senner, titulado “Unidos por la seguridad europea”. Se trata de una “declaración conjunta de compromiso con el marco del programa FCAS/NGWS como proyecto europeo de referencia y de apoyo a España y a Europa”. Por cierto, NGWS son las siglas de Next Generation Weapon System. Así, “el sector pone a disposición del Ministerio de Defensa sus capacidades y voluntad para seguir trabajando en este desarrollo, en colaboración con los distintos países europeos y actores que designe”, señala el comunicado.
En definitiva, el FCAS ha pasado de ser una oportunidad a ser un problema que se suma a uno más serio todavía y del que llevamos meses hablando en Hispanidad: los retrasos en las entregas. Indra no va a cumplir en 2026 -tiene que entregar 138 blindados 8X8 Dragon y entregará 100, según Cinco Días- y pondrá en entredicho el calendario de 2027 -los encargos irán ‘in crescendo’- con lo que podría llegar a 2028, año clave porque vencen programas importantes, con muchos deberes por hacer y la amenaza de significativas sanciones económicas, además del descrédito que supondría para la compañía.
Lo que sí parece solucionada, o al menos estabilizada, es la gobernanza. Algo es algo.