La compra de EME por parte del Indra sigue adelante, lo que implica algo muy significativo y que podría resultar, incluso, histórico: que los hermanos Escribano, Ángel y Javier, le han tomado la medida a Pedro Sánchez y que podrían ganarle el pulso que mantienen con él, precisamente, a cuenta de la operación abyecta.
Efectivamente, el presidente del Gobierno se ha enfrentado a la horma de su zapato. Ángel Escribano estuvo a punto de ser cesado como presidente de Indra, tras caer en desgracia por su empeño en la operación abyecta, esto es, la compra de su empresa, EME, por la compañía que preside, Indra.
Pero se ha rehecho y ni Indra será nacionalizada, que sería una opción lógica y la preferida de la ministra Margarita Robles, ni se irá de Indra. En otras palabras, ha logrado doblegar al Gobierno Sánchez. Y si no, escuchen lo que respondió este martes el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, al ser preguntado por la compra de EME por Indra, en el marco del Mobile World Congress (MWC), de Barcelona: “No tengo nada que decir en relación con esta operación”, y se quedó tan ancho.
Es el colmo del despropósito. Claro que el ministro tiene muchas cosas que decir o, al menos, debería tenerlas. Para empezar, porque el Gobierno es el principal accionista (la Sepi tiene el 28%), es el regulador y, sobre todo, porque es el único, o prácticamente el único cliente de Indra, al menos en lo que a Defensa se refiere. ¿Cómo que no tiene nada que decir? Más bien será que no se atreve a hablar.
Vamos con José Vicente de los Mozos, que ha pasado de oponerse firmemente a la operación, a llevarla “personalmente” para que salga adelante. Quién te ha visto y quién te ve, José Vicente. “El consejo de administración, como he dicho, me ha pedido que hable con diferentes ‘stakeholders’. Estoy hablando con ellos. Es un tema que llevo personalmente y, a día de hoy, una vez que tenga formadas todas las opiniones y sepa dónde puede ser importante el acuerdo, volveré al consejo”, afirmó el consejero delegado, en el MWC. “Las competencias de Escribano le vendrían muy bien al Grupo Indra”, sentenció.
El mayor escollo de la operación abyecta, en cualquier caso, es la oposición de los consejeros de Indra, que podrían acabar en el banquillo de los acusados, tal y como les han advertido varios despachos de abogados. Tienen miedo y es lógico, porque la compra de EME por Indra es la misma definición de operación abyecta, por mucho que los Escribano intenten delimitar el problema a un mero conflicto de intereses en el momento de la firma del contrato.
Ángel y Javier Escribano le están doblando el pulso a Moncloa. Eso sí es histórico.