Florentino hizo el ridículo con la rueda de prensa en la que convocó elecciones. Su adversario, Enrique Riquelme, candidato de La Moncloa y de Iberdrola, ha hecho el ridículo con el caso Erling Haaland. El candidato anuncia el fichaje, la familia, el representante y el Manchester City lo niegan pero Riquelme insiste en que sí ha habido negociación y que, además, si no es presidente y no lo consigue, pagará 18 millones de euros, las cuotas de los socios. Lo dicho, un ridículo, sobre todo cuando Mouriño ya ha dicho que sí, en público, a Florentino Pérez, como nuevo entrenador del Real Madrid.
— * (@ParruiNNalamia) June 3, 2026
Por su parte, y aunque su amigo y contacto con Galán es el yerno de este, David Mesonero, alto cargo de lIberdrola, no ha entrado en la lista de directivo de la candidatura Riquelme, lo cierto es que, como adelantara Hispanidad el 24 de abril, Iberdrola está apoyando la campaña mediática de Riquelme e incluso ayudando a que consiga la financiación necesaria -recordemos la debilidad financiera de Riquelme- para hacerse con Iberdrola México, una operación que se dio por cerrada y ahora, según costumbre del hombre de las renovables, le sigue faltando dinero.
Y eso que Galán le ha dado una orden muy clara a su yerno: echar a Florentino sí, pero perder frente a Florentino no. Si ganas te ayudo, si no, con cuentagotas.
¿Y Moncloa? Sánchez le ha declarado la guerra a los gestores veteranos del IBEX. Quiere que todos mueran con él.
Dicho esto: la batalla comenzó con un Florentino que parecía senil frente a la renovación a un hombre que nunca levantaba la voz y que parecía disponer de la fuerza de la juventud y la serenidad de la madurez. Ahora, parece haber perdido los papeles.