Lo que comenzó siendo algo provisional va camino de convertirse en una relación estable y a largo plazo. Cuando el Estado, o sea el Gobierno, rescató Bankia, estableció que el FROB saldría del accionariado de la entidad -era el accionista mayoritario- en diciembre de 2021, pero en febrero de ese año decidió aplazar la salida dos años, hasta diciembre de 2023.
Tras la fusión con Caixabank -se aprobó en septiembre de 2020 y se cerró en marzo de 2021-, el plazo se volvió a ampliar hasta diciembre de 2024, pero llegado el momento de la verdad, el Gobierno volvió a prorrogar la salida hasta diciembre de 2025. El último aplazamiento, hasta el momento, se produjo en febrero de este año y estableció una nueva fecha: diciembre de 2027.
Sí, esto es un pitorreo y lleva a preguntarnos por qué se pone fecha de salida si luego se prorroga. Doble contra sencillo a que se volverá a aplazar.
Gonzalo Gortázar lo ve de otra manera, al menos de puertas afuera: “En ningún momento se ha puesto en duda que lo va a hacer”, afirmó este miércoles, durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum. El CEO de Caixabank recordó que la ley “le obliga a desinvertir antes del final de 2027”. Cierto, pero también le obligaba en 2021, 2023, 2024 y 2025.
Está claro que el Gobierno Sánchez, que ha entrado en Telefónica y en Talgo y ha ampliado su participación en Indra, no tiene ninguna intención de vender el 18% de Caixabank y eso que, como afirmó Gortázar, la inversión se ha multiplicado por siete y ha pasado de los 2.000 millones que valía cuando se fusionaron Bankia y Caixabank, a los actuales 14.000 millones, incluidos dividendos. ¿Acaso no es un buen momento para vender y cumplir la ley sin modificar el plazo nuevamente?
Gortázar admitió que hay una tendencia a la consolidación del sector, pero eliminó a Caixabank de la ecuación. “Nosotros no vamos a ser partícipes de movimientos corporativos”, señaló. En cualquier caso, tampoco cree que se vayan a producir fusiones en el corto plazo, ni en España ni transfronterizas en Europa. En el primer caso porque actualmente las entidades no tienen ninguna necesidad y tienen planes estratégicos bien definidos y, en el caso europeo, porque todavía no existe la Unión Bancaria Europea.
La escasez de vivienda es un problema serio, sobre todo para los jóvenes, en España. el CEO de Caixabank tiene la solución: liberar suelo y que las distintas Administraciones Públicas se coordinen. Para ello hace falta un “consenso de país”, según Gortázar. “Construir casas no es tan complicado, de hecho, lo supimos hacer, y demasiado, hace 15 o 20 años. Eso tenemos que arreglarlo cuanto antes. Si no lo arreglamos, va a ser un cuello de botella para el crecimiento económico y un problema social de primer orden”, zanjó.