La lista no es definitiva y está abierta hasta el próximo 1 de junio, cuando se cierre el plazo para realizar cambios en la orden dictada por Hacienda, este viernes. Lo más llamativo: la eliminación de Gibraltar, tras 35 años en esa lista y pocos meses después del vergonzoso acuerdo por el que España ha cedido la soberanía del Peñón.

Todo el mundo sabe que Gibraltar es un paraíso fiscal, con verja o sin ella, y que sacarla de la lista negra es otra cesión del Gobierno Sánchez. El ministro principal del Peñón, Fabián Picardo quien, por cierto, vive en la lujosa urbanización de Sotogrande, tiene que estar muy satisfecho: Gibraltar seguirá siendo fiscalmente opaco -los miles de despachos registrados seguirán forrándose-, aunque oficialmente no esté en la lista de Hacienda de paraísos fiscales.

Relacionado

Además de a Gibraltar, el ministerio que dirige Arcadi España ha eliminado de la lista a Barbados, Seychelles, Trinidad y Tobago y Dominica. También ha sacado a Samoa del listado de países con un régimen fiscal perjudicial, es decir, que atrae inversiones y empresas con impuestos más bajos. Elimina a Samoa pero introduce, por primera vez, a la Rusia de Putin.

Y no podemos terminar sin mencionar la estrecha relación que tienen los paraísos fiscales con la cultura anglosajona. ¿Por qué será? Si nadie lo remedia -el plazo finaliza el 1 de junio-, la lista de Hacienda estará formada por Anguila, Bahréin, Bermudas, Guam, Isla de Man, Islas Caimán, Islas Malvinas, Islas Marianas, Islas Salomón, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes de Estados Unidos, Jersey, Palaos, Samoa Americana y Vanuatu.

Relacionado