Este martes finaliza el plazo de aceptación de la OPA del banco italiano Unicredit sobre el alemán Commerzbank, aunque es prorrogable hasta el viernes 3 de julio. En este contexto es en el que hay que entender las últimas novedades acerca de esta operación liderada por Andrea Orcel.
Para empezar, los italianos amenazaron recientemente con cesar al actual consejo de supervisión, así como al consejo de administración, si no lograba el respaldo suficiente de los accionistas en la Junta General anual de la entidad. Commerzbank, cuyo primer accionista es Unicredit (26,7%) y el segundo, el Estado alemán (12%), calificó la amenaza de sucia y acudió a la Autoridad Federal de Supervisión Financiera de Alemania (BaFin).
La cosa no pasó a mayores, hasta que este martes, el Gobierno Merz rechazó formalmente la opa, por dos motivos: no es económicamente atractiva y, más importante, considera que Commerzbank es una entidad estratégica para Alemania en general y para las medianas empresas en particular. Además, se trata de uno de los grandes empleadores del país. “Es imprescindible que ambos aspectos se mantengan en el futuro”, señaló.
Todo esto recuerda mucho a la intervención del Gobierno Sánchez en la OPA del BBVA sobre el Sabadell, salvo que en aquella ocasión, Moncloa fue muy concreta prohibiendo la toma de control del Sabadell por el BBVA durante un periodo de tres años ampliables a cinco. Eso si triunfaba la operación que, finalmente fracasó. Por cierto, meses después, Bruselas le tiró de las orejas al Gobierno por su intromisión. ¿Hará lo mismo con el Gobierno Merz?
En cualquier caso, lo que queda herida de muerte es la Unión Bancaria Europea, si es que alguna vez estuvo cerca de producirse. Si las entidades financieras son empresas estratégicas de cada país, y lo son, ¿es factible que se fusionen con bancos extranjeros? Para quien se queda al mando está muy bien, pero no para quien lo pierde. ¿La Unión Bancaria para la largo? No, va para imposible.
Sea como fuere, la opa Unicredit-Commerzbank no ha terminado y, de momento, Andrea Orcel va cubriendo etapas y ya tendría cerca del 38% del banco alemán, si sumamos el 11% de adhesiones a la opa registradas hasta el pasado martes día 9. Ahora bien, ¿se puede dirigir una entidad con la oposición frontal del gobierno del país que es, además, el segundo accionista? No está claro.