Florentino Pérez está inmerso en la temporada de fichajes, es lo que tiene haber sido reelegido presidente todopoderoso del Real Madrid. Pero cuando pensaba que lo tenía todo controlado, llega un traspiés de Hochtief y le complica el comienzo del verano.
La filial alemana de ACS ha reducido un 2,8% su beneficio neto, hasta los 468 millones de euros, al cierre del primer semestre del 2026. Pese a ello, Hochtief elevó sus previsiones para el conjunto del ejercicio y espera registrar un beneficio operativo de entre 1.025 y 1.100 millones de euros en 2026, frente al rango de 950 a 1.025 millones de euros dado con anterioridad. Ello supondría un incremento de entre el 30% y 40% en comparación con el año anterior.
En el primer semestre, el beneficio operativo se disparó un 35,2%, hasta los 480 millones de euros, un dato que ha motivado el alza de las previsiones para el conjunto del año, tras aumentar un 10% la facturación, que llegó a los 20.100 millones de euros.
Pero es que lo peor no es ese 'disgusto' con la caída del beneficio, sino que esto ha afectado a ACS, que finalizó la sesión del lues con un retroceso del 5,06% en Bolsa, hasta situarse en los 108,9 euros por título. En concreto, la constructora ha recortado su capitalización bursátil hasta los 30.176 millones de euros al finalizar la sesión, lo que supone un descenso de 1.607 millones respecto al viernes pasado. Pero ojo, pese a la caída, los títulos de ACS acumulan una subida del 28,34% desde que comenzó el 2026.
El caso es que los disgustos nunca vienen solos, y el gestor de fondos de La Financière de l'Échiquier (LFDE), Alexis Bienvenu, ha señalado que la construcción de centros de datos en Estados Unidos, negocio en el que se está centrando ACS, se está convirtiendo en "un nuevo factor de riesgo" para la economía de la inteligencia artificial.
"Los nuevos centros de cálculo dedicados a la IA producen enormes cantidades de calor que requieren sistemas de refrigeración que, a menudo, recurren a la evaporación. Este consumo es especialmente crítico en un contexto marcado por el agravamiento de las sequías y las olas de calor", apunta el gestor como una de las razones de su rechazo.
Menos mal que Florentino tiene otras operaciones sobre la mesa.