Ferrovial sufre un traspiés en los resultados de sus seis primeros meses de 2026: en concreto en el beneficio neto, que se quedó en los 258 millones de euros, lo que supone un descenso del 52% respecto al mismo periodo del año anterior. Pero como decimos, es tan solo un traspiés, puesto que se debe a que en el primer semestre de 2025 se anotó una serie de plusvalías procedentes de la venta de activos. Y es que el resto de las magnitudes demuestran el buen ritmo de la compañía. 

Los ingresos en este periodo ascendieron a 4.701 millones de euros, un 5% más que hace un año, aunque un 11,3% más en términos comparables, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado fue de 746 millones de euros, un 14% más (o 21,6% más en términos comparables).

Por divisiones, la de Construcción fue la que más aportó a la cifra de ingresos, con 3.700 millones de euros, un 7,1% más que el año anterior (+9,7% en términos comparables), seguida de la de Autopistas, con 740 millones, un 9,4% más (+15,8%); la de Energía, con 202 millones de euros, un 42,5% más (+28,6%); y la de Aeropuertos, con otros 32 millones, un 12,5% menos (-11,3%).

Ferrovial destaca en la división de Construcción, la cartera de pedidos, que alcanzó un nuevo máximo histórico de 18.046 millones de euros, de los cuales Norteamérica representa el 47,9%, Polonia el 22,9% y España el 14%. Por último, la compañía destaca que su oferta por una autopista en República Checa (D35) fue calificada como la mejor en eficiencia de costes, al tiempo que recuerda que ya ha pujado por las autopistas estadounidenses I-24 (Tennessee) e I-285 (Georgia).

El consejero delegado de la compañía, Ignacio Madridejos ha calificado estos resultados como "excelentes" y, de paso, recalca lo bien que hizo Ferrovial al decirle adiós a España, señalando que esta primera mitad del año se ha visto impulsada "por el sólido desempeño de nuestros activos en Norteamérica. Mirando a futuro, vemos importantes oportunidades en proyectos greenfield (desde cero) complejos y en el creciente impulso de los modelos de colaboración público-privada en Estados Unidos, confiando en nuestra capacidad para seguir generando valor a largo plazo". Traducido: que no vuelven, que les va mejor que bien lejos de las garras del Gobierno Sánchez

En Hispanidad ya hemos aclarado que no estamos de acuerdo con del Pino: debería haberle plantado cara, pero optó por salir de la sala y cerrar la puerta sin mediar palabra. A la luz de los resultados, la cosa le ha salido redonda. 

Y lo que es más importante, sigue contando con el apoyo de su accionariado, entre los que encontramos a HSBC (6,4%); Lazard (5%); el hermano de Rafael y María, Leopoldo del Pino (2,9%); Crédit Agricole (2,9%); y los fondos BlackRock (2,7%), Vanguard (2,6%) o TCI (2,6%). En la última Junta quedó demostrado, cerrando el 2025 con la incorporación de la compañía al índice Nasdaq‑100, aprobando la reelección de Ignacio Madridejos como consejero ejecutivo y la transformación de la forma jurídica de Ferrovial de una Societas Europaea (SE) a una sociedad anónima neerlandesa (N.V.), con la correspondiente modificación de los estatutos sociales.

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Este úlitmo punto era el más importante, y del Pino demostró que, con holgura, sus accionistas están con él y con sus decisiones. No es baladí, sobre todo, de cara a su futuro, en el que sólo se baraja un nombre: su hijo Ignacio.