Ya veremos cómo termina, pero de momento, 2026 está siendo un mal año para Huawei. En resultados, porque el beneficio hasta junio se redujo un 35,9% y no superó los 23.809 millones de yuanes (unos 3.100 millones de euros), a pesar de ingresar un 9,5% más, hasta los 467.819 millones de yuanes (60.820 millones de euros), de los que el 25,2% (unos 15.780 millones de euros) se destinaron a investigación y desarrollo.
En cuanto al futuro de la compañía en Europa, 2026 será recordado como el inicio del veto permanente, si es que finalmente sale adelante la revisión de la Ley de Ciberseguridad tal y como la presentó Bruselas en enero. En cualquier caso, si se aprueba, las telecos tendrán un plazo de 3 años para reemplazar los equipos de Huawei (y ZTE). España y Alemania encabezan la oposición a la norma que, de momento, plantea más sombras que luces acerca del futuro de la compañía en el Viejo Continente.
Y así llegamos a José Luis Rodríguez Zapatero, el hombre de enlace de Huawei con España y Europa, actualmente imputado por la Audiencia Nacional, en el marco del caso Plus Ultra, por presuntos delitos de tráfico de influencias, falsedad documental, fraude fiscal y contrabando, y pertenencia a organización criminal. Casi nada. De momento, el expresidente ni siquiera ha sabido justificar el origen de las joyas encontradas en la caja fuerte de su despacho, y ya han pasado más de dos meses y medio desde que le dijo al juez que en diez días le aclararía todo.
Lo dicho: está siendo un mal año para Huawei… y para ZP.