“Los españoles tenemos una media de ahorro inferior a la media de la UE”, esta es una de las principales conclusiones que se extrae del informe sobre la tributación del ahorro financiero elaborado por el Instituto de Estudios Económicos con la colaboración de EFPA España (Asociación Española de Asesores y Planificadores Financieros).
¿El motivo de esta situación? En España se penaliza y se fiscaliza hasta el ahorro. En el acto han intervenido, entre otros, Íñigo Fernández de Mesa, presidente del IEE y Santiago Satrústegui, presidente de EFPA España. En el informe también se ha contado con el trabajo de expertos de las principales entidades y asociaciones de carácter financiero existentes en España, como son Banco Santander, COBAS, AEB, FUNCAS, CECA, UNESPA, INVERSO, CUATRECASAS y KPMG.
Hoy presentamos, junto a @efpa_es, el informe “La tributación del ahorro financiero en España”, un análisis sobre el impacto que tiene la fiscalidad del ahorro en la inversión, la competitividad y el crecimiento económico. 🧵 pic.twitter.com/wDg978uhCt
— IEE (@IEE_madrid) July 6, 2026
En la presentación algunos de los autores también han intervenido, en concreto: Carlos Esquivias, director de Seguros Personales y Fiscal de Unespa, Carlos González, director de Relación con Inversores, Marketing y Comunicación de Cobas, Virginia Arizmendi, directora de Regulación y Publio Policy de Inverco, José Manuel Ortiz, presidente del Comité de Acreditación y Certificación de EFPA y Margarita Torrent, Economista, actuaria e inspectora financiera, moderados por Joan Pons, secretario de EFPA.
El estudio pone de relieve el papel fundamental que supone el ahorro en el funcionamiento de cualquier economía: formación de capital, impulsa la productividad y refuerza la resiliencia ante crisis. Pero ocurre que, cuando la carga fiscal es elevada, la rentabilidad neta de los productos se reduce, lo que desincentiva la acumulación de patrimonio.
El estudio también señala el cambio del ahorro de los hogares Españoles, con una caída sostenida de las acciones cotizadas, frente al aumento de los fondos de inversión, y con los planes de pensiones y seguros de vida estables.
En ese cambio, como señala el estudio, influye y mucho, la fiscalidad. En comparativa internacional, que “evidencia la elevada presión fiscal nominal en España”, vemos cómo la tributación conjuntos de los beneficios empresariales que soportan en el impuesto sobre sociedades y como dividendos en el impuesto sobre la renta en el momento de su reparto pueden sufrir un tipo del 47,5% en España, frente al 38,8% de la media de la Unión Europea. De hecho, el tipo marginal máximo aplicable en el impuesto de la renta por dividendos en España es del 30%, frente a un promedio de 25% de los miembros de la OCDE y un 21% de la UE. Además, el tipo marginal máximo aplicable en el impuesto sobre la renta a las ganancias de capital en España es del 30%, frente a un promedio de 20% en la OCDE y de un 18% en la UE.
Así, con el objetivo de cuantificar el impacto del sistema fiscal en la rentabilidad de un inversión, el estudio alerta que, en promedio, la tributación efectiva de los productos financieros del ahorro en España es del 22%, superior al 16% del promedio de países de la OCDE y al 14% de media de la UE. Es decir, el sistema fiscal español reduce la rentabilidad del ahorro. Especialmente, se presenta un carga fiscal elevada en depósitos y bonos públicos, con una tributación en torno al 30%, demostrando que en España “se grava de forma considerable incluso las decisiones de ahorro más prudentes”.
Pero ojo, que no sólo se ‘penaliza’ el ahorro prudente, sino también el de la renta variable y el de los fondos de inversión, con una presión “elevada y superior a la de las economías que han optado por modelos más neutrales”. Observamos la misma penalización en productos de ahorro a largo plazo, como son los fondos de pensiones. Y ahí la brecha es aún mayor. Mientras que en muchos países ofrecen incentivos, con tipos negativos, España simplemente se mantiene neutral, pero claro, ya sabemos lo bien que va el sistema de pensiones español, para qué buscar el ahorro privado de cara a la jubilación.
Ante este sistema punitivo, el informe recoge propuestas que mejoren la situación, y es que más del 90% de los profesionales considera relevantes o muy relevantes los incentivos fiscales. Por ello, se propone una reforma integral de la tributación del ahorro financiero en España:
- Una reducción significativa del tipo marginal máximo de las rentas del ahorro y de las ganancias de capital, hasta un nivel inferior al 18%, que es el promedio de la UE, y muy inferior al actual 30% aplicado en España.
- Corrección integral de la doble imposición de dividendos en el impuesto sobre la renta.
- Compensación plena de pérdidas en la base imponible del ahorro, mediante la supresión de los límites cuantitativos y temporales de compensación.
- Corrección plena de la inflación en las ganancias patrimoniales mediante la recuperación de los coeficientes de actualización.
- Elevar el límite de aportaciones a planes de pensiones deducibles en el impuesto sobre la renta hasta 5.000 euros anuales, frente a los actuales 1.500.
- Flexibilizar las posibilidades de rescate de los planes de pensiones y someter a tributación como rendimiento del ahorro y no como rendimiento del trabajo la parte correspondiente a la rentabilidad acumulada del mismo, tal y como ya se permite en la tributación de los planes de pensiones en el País Vasco, que tributan a un tipo único del 20%.
- Para las instituciones de inversión colectiva (IICs), se plantea aplicar el tipo del 1% en el Impuesto sobre Sociedades por compartimento y eliminar el requisito de número mínimo de partícipes.
- Desarrollar las cuentas ahorro-inversión mediante la deducción en cuota de las aportaciones, y el desarrollo de figuras con sistemas individuales de inversión flexible.
- Extender al territorio común el régimen fiscal de los Fondos de Inversión a Largo Plazo Europeos (FILPE).
- Actualizar los límites de aportación de los PIAS y SIALP (sin cambios desde su creación pese a la inflación acumulada), permitir el traspaso de productos unit-linked entre aseguradoras sin tributar, y extender a los seguros de vida las exenciones fiscales aplicables a otros productos de ahorro a largo plazo.