La economía española creció un 0,6% en el primer trimestre del año respecto al trimestre anterior, según ha informado hoy el INE. 

Mientras que en tasa anual (primer trimestre de este año en comparación con el mismo trimestre del año anterior) aumentó un 2,7%. En el anterior trimestre, el crecimiento en tasa anual fue del 2,6%. 

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, como siempre, se ha lanzado a presumir de datos macroeconómicos, entre ellos el citado aumento del PIB:

Sin embargo, a Cuerpo -y al Gobierno en general- conviene recordarle que una cosa es el PIB general (el valor total de todos los bienes y servicios que produce un país y que crece porque somos más gente debido a la inmigración, ya que las personas tienen la manía de consumir alimentos, etc.)- y otra cosa es el PIB per cápita, que se obtiene al dividir todo lo que produce el país (el citado PIB) por el número de habitantes, es decir, cuánta riqueza le corresponde, en promedio, a cada persona de un país. 

Y ahí es donde la gestión de nuestro querido Gobierno patina, sobre todo en comparación con los países de nuestro entorno. 

Según un reciente artículo de El Economista que recoge datos de Eurostat, a cierre del año 2025, el PIB per cápita de España se situaba en los  28.320 euros, mientras que el promedio de la UE-27 fue de 34.100 (un 20% más que España) y el promedio de la Eurozona fue de 36.940 euros (un 30,4% más que España). 

Además, España se sitúa en el puesto 15 de los 27 en cuanto mayor renta per capita, un ranking que encabeza Luxemburgo con nada menos que 100.380 euros de PIB per capital. 

Así que menos lobos, señor Cuerpo.