No se pierdan el hecho relevante remitido por Indra a la CNMV, este viernes. Sobre todo, la primera frase, donde queda claro el motivo de su publicación: “La Sociedad hace público, por indicación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, el Protocolo que regula el marco de actuación y decisión de la potencial operación entre Indra Group y Escribano Mechanical and Engineering, S.L.U., que fue aprobada por el Consejo de Administración, tal y como se informó por medio de comunicado de “Otra Información Relevante” de fecha 30 de julio de 2025, con número de registro 36175”.
Varias consideraciones. La primera, que Ángel y Javier Escribano le han lanzado un órdago a Pedro Sánchez: la operación abyecta -la compra de EME por Indra- sigue adelante a pesar de todo. Ahora bien, se trata de una operación que los consejeros independientes rechazan porque no quieren terminar en el banquillo de los acusados, tal y como les han advertido varios bufetes de abogados, que ya tienen las demandas preparadas.
Otra cuestión: al parecer, los Escribano se han vuelto aristotélicos y hablan de “la potencial operación”, atención, ya aprobada por el Consejo. Entonces, lo que se aprobó, ¿fue una operación o una potencial operación? Porque las operaciones, o se hacen o no se hacen.
En el protocolo, los Escribano resucitan la Comisión Ad Hoc, liderada por la consejera Belén Amatriain y formada, además, por los vocales Eva María Fernández y Josep Oriol Piña. También estuvo Bernardo Villazán, pero renunció el 29 de agosto de 2025, aunque continúa como consejero de la compañía.
Por cierto, según el protocolo, el consejo de Indra podrá aprobar la operación abyecta -la compra de su empresa por la empresa que preside- sin el visto bueno de la Comisión Ad Hoc. Da lo mismo, porque los que no quieren aprobarla son los consejeros independientes, como hemos dicho antes.
En cualquier caso, el comunicado es un órdago en toda regla a Moncloa, que ya les ha advertido. Muy apalancados deben estar los Escribano con JP Morgan para tensar tanto la cuerda con el Gobierno.
En este contexto, la vía de la nacionalización de Indra sigue abierta -la apoya Margarita Robles, como hemos publicado en Hispanidad- aunque la SEPI considera, y con razón, que ahora no puede desembolsar 10.000 millones de euros.
A todo esto, no conviene olvidar que Indra compite con Airbus en todo lo que es el rearme europeo y a Airbus le viene de miedo que su gran competidor, tanto en el aire como en el espacio, se vaya a freír puñetas por la ambición de los hermanos Escribano.
Y, de fondo, la cuestión más importante: ¿Tiene Indra capacidad industrial para cumplir todos los compromisos adquiridos? De momento, ya acumula retrasos en entregas y hablamos sólo de encargos por 3.000 millones de euros. ¿Qué pasará cuando sean 10.000 millones?