Parece que la sociedad está cambiando sus hábitos de consumo. Las nuevas generaciones, Millennials y Generación Z, lideran un cambio hacia un consumo más consciente, dando prioridad a los hábitos saludables, reduciendo el alcohol y poniendo en el centro el bienestar físico y el deporte. Lo podemos ver, por ejemplo, en la caída del consumo de cerveza, pero parece que cuando hablamos de la comida, la cosa es distinta. Sino que se lo digan a la cadena estadounidense de restaurantes de comida rápida McDonald's que ha reportado un beneficio neto de 2.362 millones de dólares (2.050 millones de euros) en el segundo trimestre del año, lo que supone un avance del 4,8% respecto del resultado contabilizado entre abril y junio del ejercicio anterior, según ha informado la empresa.
De este modo, en la primera mitad de 2026 la cadena de restaurantes logró un beneficio neto de 4.345 millones de dólares (3.771 millones de euros), un 5,4% por encima del resultado contabilizado un año antes, mientras que la cifra de negocio sumó 13.616 millones de dólares (11.817 millones de euros), un 6,4% más.
De igual forma, los ingresos sumaron 7.099 millones de dólares (6.161 millones de euros) en el trimestre, un 3,8% más que un año antes en cifras absolutas, mientras que en datos comparables, descontando el tipo de cambio y las variaciones en el perímetro contable de la compañía, los ingresos de McDonald's crecieron un 1,3%.
Eso sí, no deja de ser curioso un dato: los franquiciados del gigante de los arcos dorados parece que lo hacen mejor que la propia empresa. Y es que los ingresos procedentes de los restaurantes propios crecieron un 3% durante el trimestre, hasta 2.525 millones de dólares (2.191 millones de euros), mientras que los procedentes de las comisiones y tasas cobradas a los franquiciados avanzaron un 4%, hasta 4.393 millones de dólares (3.813 millones de euros).
Las ventas comparables en EEUU aumentaron un 0,8% en el segundo trimestre, ralentizándose sustancialmente respecto del 2,5% del mismo periodo de 2025, mientras que los ingresos comparables del segmento de restaurantes operados en mercados internacionales crecieron un 1,5%.
Los resultados incorporaron un impacto negativo antes de impuestos de 52 millones de dólares (45 millones de euros) en el segundo trimestre y de 99 millones de dólares (86 millones de euros) en el semestre. Estas cantidades están relacionados con los gastos de reestructuración asociados al esfuerzo interno de la compañía por modernizar sus métodos de trabajo. "Si bien nuestra estrategia está funcionando en todo el mundo, vemos una oportunidad para elevar el nivel en EEUU y acelerar el rendimiento en nuestro mercado más grande", declaró Chris Kempczinski, presidente y consejero delegado de la multinacional.