No es por nada, pero los únicos que hemos hablado de la operación abyecta desde el principio, la compra de EME por Indra, fuimos nosotros, Hispanidad -bueno, y María Jesús Pérez en ABC- y ahora resulta que hasta el PP -son muy espabilados- se han dado cuenta de que supone “un conflicto de intereses de caballo”, según manifestó el jueves Alberto Nadal, secretario de Economía del PP.
Lo dicho: unos espabilados, porque la operación empezó a gestarse al poco tiempo que asumir Ángel Escribano la Presidencia de Indra, a comienzos de 2025. Por entonces, el consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, se oponía a la operación, y con razón. No es de recibo que el presidente de Indra, que además posee el 14% de la compañía, compre su propia empresa, EME, con el dinero de Indra.
Pero a De los Mozos le duró poco su ‘no’ a la operación abyecta y ahora se muestra “convencido” de que es “beneficiosa”. “Hay temas de gobernanza que se tienen que respetar y estamos respetando”, afirmó a principios de febrero, durante un foro sobre Defensa organizado por El Español. “Tenemos que seguir trabajando. Yo estoy tranquilo”, concluyó.
De los Mozos está a favor de la compra de EME, pero los consejeros independientes de Indra no, principalmente porque no quieren acabar en el banquillo de los acusados, tal y como les han advertido varios bufetes de abogados. Por cierto, ya nadie habla de la comisión ‘Ad Hoc’, creada por Indra el julio de 2025, para analizar la operación y en la que no podían estar ni Ángel Escribano, presidente de Indra, ni Javier Escribano, presidente de EME y consejero de Indra.
En este contexto, De los Mozos espera su oportunidad para ascender en Indra -por ejemplo, tras un cambio en La Moncloa-, mientras prepara, en calidad de presidente de Ifema, el próximo Gran Premio de España de Fórmula 1 que se celebrará en septiembre, en Madrid, y por el que no cobra nada.
Sea como fuere, los Escribano, que cuentan con el apoyo de su íntimo amigo Manuel de la Rocha, director del Departamento de Asuntos Económicos de Presidencia del Gobierno, aguantan las presiones para abandonar Indra.
El principal problema de Indra, sin embargo, no es de gobernanza. Es de capacidad industrial. ¿Podrá cumplir, la empresa controlada por la SEPI con las elevadas expectativas, también bursátiles, que ha provocado el aumento del presupuesto en Defensa?
De momento, lo que se ha llevado Indra es la bronca de la ministra Margarita Robles, por los retrasos en la entrega de los vehículos 8x8 Dragon. Ahora, además, y como adelantamos en Hispanidad, se suma la crisis de Minsait por no absorber a tiempo la IA. Hace años esta situación habría sido todavía más crítica, porque el motor de Indra era Minsait. Actualmente es el presupuesto público en Defensa.