Hablábamos ayer de la curiosa alianza -extraños compañeros de cama- entre Pedro Sánchez e Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, para desbancar a Florentino Pérez de la Presidencia del Real Madrid.

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Pues bien, ahora que el Barça ha ganado la Liga y ha humillado al Real Madrid, ahora que la plantilla de estrellas del Real Madrid ha vuelto a ponerse farruca y tontita y que el Real Madrid lleva dos temporadas sin títulos, Galán vuelve a la carga. 

Recuerden que, en 2006, Pérez abandonó la Presidencia del Real Madrid cuando llevaba tres temporadas sin ganar títulos importantes. ¿Puede ocurrir ahora lo mismo?

Florentino Pérez cumplirá 80 años el próximo mes de marzo. Ignacio Sánchez Galán cumplirá 76 en septiembre. Cuando Pérez convoque elecciones a la Presidencia del Real Madrid contará con 83 años, por 78 Galán. La cita es en 2029 y, como Pedro Sánchez con las generales, su enemigo Florentino no tiene la menor intención de anticipar elecciones... salvo que no pueda con la plantilla. 

Por su parte, el presidente de Iberdrola se ha hecho monárquico. Tras la dinastía borbónica llega la dinastía Galán.

El hombre fuerte de las eléctricas españolas pretende que le suceda su hijo Ignacio o su hijo Pablo, ambos ya en la eléctrica. El mayor como responsable de Compras, el otro, recién incorporado, pero, no lo olvidemos, el favorito de su padre, ingeniero de ICAI, como él. 

En Iberdrola, a su actual presidente le ocurre lo mismo que a Emilio Botín, durante sus últimos años: en principio su sucesora era Ana Botín pero con la idea, de que su favorito, el benjamín Javier Botín, tuviera tiempo para prepararse. No lo hizo, y Ana botín es ahora presidenta del Grupo Santander. Pues algo parecido ocurre en Iberdrola. Al actual presidente debería sustituirle su hijo mayor, Ignacio Sánchez-Galán García-Tabernero y su hermano menor, Pablo. 

En todo caso, Galán pretende vengarse de Florentino, que en su día quiso arrebatarle Iberdrola, y colocar a su yerno en la presidencia del Real Madrid y a uno de sus hijos en la presidencia de Iberdrola. ¿Que a los fondos no les gustan las dinastías? Depende: si le dan beneficios le gustan muchísimo. E Ignacio Galán sí se los proporciona.