La pasada semana era el estudio que alertaba que hay siete potenciales compradores para una sola vivienda, más del doble que hace dos años, a lo que sumamos que 5 ciudades presentan un en estado crítico: San Sebastián, Madrid, Barcelona, Málaga y Palma. Allí, un hogar con renta media no puede acceder a una hipoteca media. Y hace unos días el INE y el propio ministerio de Vivienda los que encendían las alarmas con los precios y las hipotecas disparadas. Ayer fue Tinsa la que aportaba más datos que evidencian la crisis de vivienda por la que pasamos, ante la inacción de Sánchez y Rodríguez, los dos poderes al mando.

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En línea con Tinsa, el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado hoy viernes el precio de la vivienda libre en 2025. Se disparó de media un 12,7%, 4,3 puntos más de lo que aumentó en 2024 y su mayor repunte desde 2007, cuando subió un 9,8%, según el Índice de Precios de Vivienda (IPV).

Con la subida de 2025, el precio de la vivienda libre encadena 12 años consecutivos de incrementos. El de 2025 ha sido el más alto de la serie, que se inicia en 2007, y ha más que triplicado, por ejemplo, el experimentado en 2023, que fue del 4%.

El precio de la vivienda nueva subió una media del 11,3% en 2025, también su mayor alza desde 2007, cuando aumentó un 11,9%, y tasa cuatro décimas superior a la de 2024. Con el incremento del año pasado, el precio de la vivienda nueva acumula también 12 ejercicios de alzas. Por su parte, el precio de la vivienda usada se disparó un 12,9% en 2024, también su mayor alza desde 2007, cuando creció un 8,2%. Con este repunte, que supera en casi cinco puntos al de 2024, la vivienda usada también acumula 12 años de subidas.

En el cuarto trimestre de 2025, el precio de la vivienda libre subió un 12,9% respecto al mismo periodo del año anterior, una décima más que en el trimestre previo y su tasa más elevada desde el primer trimestre de 2007, cuando se superó el 13% de incremento. Con la subida del cuarto trimestre del año pasado, el precio de la vivienda libre acumula 46 trimestres consecutivos de alzas interanuales.

Pero es que, Estadística publica hoy también la estadística de ejecuciones hipotecarias, y el tema es grave: el número de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales se situó en 10.850 en 2025, cifra un 21,4% superior a la de 2024 y la más elevada desde 2022.

Con este aumento, el mayor desde el año 2021, las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales retoman los ascensos después de haber encadenado tres años consecutivos de retrocesos. En 2021 y 2020, las ejecuciones hipotecarias se dispararon un 60,3% y un 41,6%, respectivamente.

Durante el cuarto trimestre de 2025 se registraron 3.460 ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales, un 67,8% más que en el trimestre anterior y un 34,5% más que en el cuarto trimestre de 2024.

Estadística recuerda que no todas las ejecuciones de hipoteca terminan con el lanzamiento (desahucio) de sus propietarios. En 2025 se iniciaron 22.879 ejecuciones hipotecarias, un 12,4% más que en 2024. De ellas, 21.578 afectaron a fincas urbanas (donde se incluyen las viviendas) y 1.301 a fincas rústicas (-8%). Las ejecuciones hipotecarias sobre fincas urbanas subieron un 13,9% en relación a 2024. Dentro de las fincas urbanas, 14.962 ejecuciones correspondieron a viviendas, un 17,7% más que en 2024, y de ellas 13.069 eran ejecuciones sobre viviendas de personas físicas, cifra un 21,7% superior a la de 2024. Por su parte, las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas de personas júridicas bajaron un 4,4% el año pasado, hasta las 1.893, mientras que las realizadas sobre solares se dispararon un 57,1% y totalizaron 660.

Falta oferta, la demanda y los precios están disparadas, la guerra hipotecaria se encuentra en pleno desarrollo y vemos cómo el capital prestado y los años de hipoteca aumentan sin control... Y ahora comenzamos a ver un repunte de las ejecuciones hipotecarias, ¿la crisis de vivienda está mutando a una nueva burbuja inmobiliaria?