Como recordarán, el francés Crédit Agricole entró en el accionariado del italiano BPM en 2022, comprando el 9,1% del capital, un porcentaje que aumentó durante el segundo semestre de 2025 hasta el 20%, un umbral que a principios de este 2026 el BCE le autorizó a sobrepasar.
De momento no lo ha hecho, pero la consolidación de su posición en el banco italiano le supuso un impacto negativo de 607 millones de euros en las cuentas de 2025, publicadas este miércoles por la entidad. Así, Crédit Agricole registró un beneficio neto anual de 7.074 millones de euros, un 0,2% inferior al del año anterior. El impacto, en cualquier caso, se notó principalmente en el último trimestre, cuando el beneficio se redujo un 39%.
Otro lunar negro del ejercicio fue la división de movilidad, impactada negativamente por la crisis del automóvil en general y por la situación de Stellantis, Tesla y la china GAC, en particular, con las que Crédit Agricole mantiene acuerdos.
Por lo demás, la entidad gala registró unos ingresos de 28.079 millones de euros, un 3,3% superiores a los del año anterior. El Ebitda, por su parte, aumentó algo menos, un 1,3%, hasta los 12.451 millones.
Todo esto provocó que el banco cayera este miércoles en bolsa más de un 3%. Desde que comenzó el año, sus acciones se han revalorizado un 1,5%. Crédit Agricole vale casi 56.000 millones de euros, en bolsa. El italiano BPM, casi 20.000 millones.