Colonial SFL, la socimi especializada en alquiler de oficinas en París, Madrid y Barcelona, obtuvo un beneficio recurrente de 111 millones de euros en los seis primeros meses de 2026, lo que supone un incremento del 4% respecto al mismo periodo del año anterior, tras elevar un 5% las rentas que recibe del alquiler de sus oficinas, hasta los 207 millones de euros, informa en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La socimi obtuvo un beneficio neto en este periodo que fue de 230 millones de euros, tras sumar 126 millones de euros procedentes de la revalorización de los activos, aunque esta partida no tiene ningún efecto en caja y solo responde a las reglas de contabilidad que atañen a las socimis. Y es que, en comparación con el año pasado, el beneficio neto cae un 7,6% por la menor revalorización de este año. En este sentido, el valor de sus activos asciende ya a 12.082 millones de euros, un 3,4% más que hace un año en términos comparables (el año pasado fue del 4%), destacando las alzas del 5,8% registradas en sus inmuebles de Madrid o del 4,3% en Barcelona, en contraste con el 2,4% de París.
En cuanto a los mercados, Juan José Brugera, presidente de Colonial SFL, y Pere Viñolas, consejero delegado, han destacado el máximo al que se ha llegado en la capital gala, tras haber registrado en este primer semestre del año una subida del 26% en los precios de alquiler firmados en renovaciones, frente al 9% del conjunto del grupo. Y es que Colonial tiene sus ojos, y todos sus esfuerzos, puestos en París, pese a que según la propia compañía, el mercado está evolucionando a un ritmo más lento que el español en su conjunto. Aseguran que esto se debe al peor comportamiento de la economía francesa y a la propia idiosincrasia del mercado de oficinas parisino, que tiene espacios más grandes y difíciles de alquilar. ¿Es el mercado francés un error? Seguramente, pero Brugera y Viñolas lo defienden, al fin y al cabo fue su decisión, y aseguran que, pese a lo dicho, sus activos, situados en localizaciones 'prime', se están comportando mejor.
Volviendo a los resultados, la socimi firmó contratos por un total de 60.985 metros cuadrados en estos seis meses, lo que representa aproximadamente 28 millones de euros adicionales de rentas anualizadas. Las empresas de Inteligencia Artificial (IA) y de tecnología representaron hasta el 30% de esos contratos.
En el plano financiero, la deuda neta es de 4.708 millones de euros, un 5% por debajo de la del año pasado, con una LTV (proporción de deuda respecto al valor de los activos) del 36,7% y un coste financiero del 1,99%. La liquidez alcanza los 2.474 millones de euros, que cubre todos los vencimientos de deuda hasta 2029. Pero ojo, que la reducción, en gran parte, es por la ejecución de las desinversiones anunciadas el año pasado, por ejemplo, la venta del inmueble Marceau en París. ¿Está bien reducir deuda? Es fundamental, pero vender activos para hacerlo, ya saben, es vender el coche para pagar la gasolina. En este sentido, Viñolas ha señalado que la compañía está centrada "en el reciclaje de capital y la flexibilidad del balance", lo que explica que ya haya alcanzado el 87% del objetivo de desinversiones de 500 millones de euros fijado a finales de 2025, con 440 millones de euros.
Cabe destacar que el principal accionista de Colonial es el fondo soberano de Catar, QIA, con el 19%, seguido de Carlos Fernández González que controlaba el 14,8% del capital. A Fernández, empresario mexicano de ascendencia leonesa, se le considera como una de las fortunas más pujantes de la Bolsa española. Además de Colonial, cuenta con participaciones en PRISA y Santander. Aunque con la entrada de Criteria controlando el 17%, a Fernández se le acababa su posición como segundo mayor accionista, lugar que ahora ocupa Criteria.
En el accionariado de Colonial también encontramos a la familia Puig, dueños de la famosa perfumería, con el 7,3%. Le sigue Águila, grupo inversor del colombiano Alejandro Santo Domingo, que tiene el 7,09%. Credit Agricole y DIC Holding suman algo más del 8,6% del capital mientras que BlackRock y Corporación Financiera Alba controlan un 3,9% y un 3,016% respectivamente.