La bolsa española está de capa caída a pesar de subir alrededor de un 40% (el Ibex 35) en los últimos doce meses. El problema no es ese, sino el poco atractivo que presenta el mercado continuo. Los números lo dicen todo: en 2025 sólo hubo dos salidas a bolsa (HBX Group y Cirsa) y en lo que llevamos de 2026 sólo una: la ingeniería asturiana TSK.
Y no sólo el mercado continuo. Tampoco el BME Growth y el BME Scale Up han evolucionado favorablemente. De hecho, el presidente de la CNMV admitió este viernes, durante el curso de verano de la UIMP y la APIE, que el primer de ellos está estancado y el segundo, el Scale Up, ha sido un fracaso. "Debemos ofrecer una posibilidad atractiva de salir a bolsa para evitar que las empresas se vayan a Estados Unidos", afirmó.
¿Qué medidas se pueden tomar? Principalmente dos, según San Basilio: simplificar la normativa para agilizar los trámites para las salidas a bolsa y unificar la regulación europea.
Está muy bien, pero parece poco. En cualquier caso, la segunda medida corre el riesgo de convertirse en un deseo inalcanzable, como lo es la Unión Bancaria. Todo lo que sea unificar regulación europea puede llevar años, si es que finalmente se consigue. Lo que hay que agilizar es Europa, empezando por su burocracia, algo que no va a suceder. En Bruselas viven de ella.