Hasta ahora he pensado que la obsesión de Moncloa contra Isabel Díaz Ayuso, explotando el caso de su novio, Alberto González Amador, y arreando patadas a la mayor empresa sanitaria de España, Quirón, no era sino una técnica de Pedro Sánchez para golpear a Isabel Díaz Ayuso, que puede ser quien cree una derecha capaz de enfrentarse ideológicamente al Sanchismo, mucho más y mejor que Feijóo, un verdadero zombi ideológicamente y, en economía, un socialdemócrata de derechas enfrentado al socialdemócrata de izquierdas que es Sánchez.  

Pero cuando ya me he tenido que meter en un asunto que me aburría, es decir, el origen de la cuestión, los negocios de la pareja de Ayuso, que, insisto, me cae gordo porque, no le conozco personalemente, pero me parece un poco prepotente, he descubierto que también aquí han mentido los políticos del PSOE y de Sumar-Podemos, esta vez presididos y relanzados tras el informe de la UCO sobre los negocios de Gonzáles Amador. 

Por partes:

Alberto González presta servicios a Quironprevención ya antes de existir como tal Quironprevención, esto es, ya prestaba servicio a una de las empresas que lo integran (Fraterprevención) y más aún, lo hace desde el año 2009 cuando se llamaba Sociedad de Prevención Fraternidad Muprespa.

Hasta 2016, Quirónsalud no compra Fraterprevención y un año después, en 2017, se produce la fusión de otras tres sociedades más, lo que conlleva no sólo más carga del trabajo habitual porque pasó de dar servicios de una empresa de 1.400 a una de 7.200 y más de 260 delegaciones. 

Además, ha tenido que ampliar la cartera de servicios en base a la demanda de sus clientes, entre los que se encuentra Quirón. 

Todos los servicios que se prestan son reales, se han evidenciado objetivamente y se han realizado con recursos. En ningún caso el cobro de los servicios corresponden a comisiones por intermediación y mucho menos relacionados con la Comunidad de Madrid. Son trabajos que realizan, ingenieros, médicos, enfermeros y diferentes profesionales, sobre todo en auditoría de calidad, que en el sector sanitario ha pasado a ser una obligación legal. 

En resumen, esto lo que demuestra es que su relación con Quironprevención y Quirónsalud es muy anterior a la relación con la presidenta de la Comunidad de Madrid.

Y por cierto, el principal facturador de Quirón es el Gobierno Sánchez, no la Comunidad de Madrid: ver gráfico.

Por tanto, no sólo es que el interés del Sanchismo sea dinamitar a Isabel Ayuso, es que, además, los 4,4 millones que Quirón le ha pagado a Amador están perfectamente justificados. A partir de ahí, si González Amador no cumplió con sus obligaciones fiscales, pues eso lo dirán los jueces pero lo que no puede ser es que los ministros de la Corona se disputen espacio en los medios para calumniar al enemigo político o utilicen medios próximos para machacar a una persona, aunque sea un poco engreído y no me caiga simpático.