Aprovechando la presentación de los resultados correspondientes al ejercicio 2025, el consejero delegado y primer ejecutivo de Caixabank, Gonzalo Gortázar, ha propuesto un acuerdo nacional sobre vivienda.
Pero ojo, no se trata de esos diálogo monclovitas sobra la zonas tensionadas, sino un "acuerdo de país" donde tendrían que participar, no sólo los partidos políticos sino todas las instituciones concernidas, sobre todo Gobierno central y regiones y ayuntamientos.
Porque lo primero es poner a disposición de la promoción inmobiliaria suelo urbanizable y que no se trate de alcanzar los permisos en una media de ocho años.
Diagnóstico y terapia: en España se necesitan 700.000 viviendas. Se crean más hogares que viviendas en construcción. Claro, como ya hemos dicho, la destrucción de la familia natural exige más hogares menos poblados.
Pero no nos confundamos: no estamos en burbuja inmobilaria, como la de 2008, cuando había 800.000 viviendas en construcción, ahora estamos en 150.000. Entonces había demasiadas casas para vender. Ahora faltan.
El pacto que propone Caixabank consite en liberalizar suelo y aumentar las conexiones, por ejemplo las conexiones eléctricas.
Eso sí, Gortázar aclara que el capital para invertir en inmuebles tiene que ser privado.
Se precisa, o el dinero no vendrá, un marco de gran estabilidad regulatoria.
Se lo traduzco: que esto no se arregla con la majadería de Isabel Rodríguez y de Sumar y Podemos sobre zonas tensionadas.
Y todo debe empezar por una nueva normativa sobre suelo.