La semana pinta bien para el magnate Carlos Slim. Metrovacesa ya le ha alegrado el comienzo de la jornada, y ahora es el turno de Inmocemento. Hay que recordar que Slim controla el 90% del capital de Realia a través de su sociedad Control Empresarial de Capitales, siendo también el principal accionista de FCC, cuya actividad inmobiliaria ha sido absorbida recientemente por Realia, firma integrada a su vez en Inmocemento.

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Inmocemento comenzó a cotizar el 12 de noviembre del año pasado y según ha informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ha logrado un beneficio neto de 38,8 millones de euros en el primer trimestre, lo que supone un aumento del 5,5% respecto al mismo periodo del año anterior.

La sociedad independiente fruto de la escisión de los negocios inmobiliario y de cemento de FCC, ha señalado que la evolución del resultado bruto de explotación (Ebitda) fue muy positiva, creciendo un 4,7% hasta marzo. El repunte del beneficio se debe a la reducción de los gastos financieros por la menor deuda, ha explicado la compañía.

En el primer trimestre de 2026, el Grupo Inmocemento elevó sus ingresos a 244,9 millones de euros, lo que representa un incremento del 8,3% respecto a 2025. La empresa ha precisado que este aumento se debe principalmente a la mayor facturación en la actividad de promoción del área inmobiliaria, impulsada por un mayor número de viviendas entregadas.

Por mercados, la facturación de Inmocemento en España, que representa el 82,6% del total de la cifra de negocio, aumentó un 16,1% interanual, mientras que creció un 0,2% en Reino Unido y un 11,8% en Túnez. Sin embargo, retrocedió un 49,1% en otros mercados. Los ingresos del área inmobiliaria aumentaron un 26,8% respecto al año anterior, alcanzando los 96,1 millones de euros, al tiempo que los ingresos del área de cemento alcanzaron los 148,8 millones de euros, reduciéndose un 1% respecto al ejercicio anterior.

Según la compañía, la favorable evolución del negocio en España, Túnez y Reino Unido compensó parcialmente la caída de la demanda en otros mercados. De su lado, el Ebitda creció un 4,7%, alcanzando los 78,2 millones de euros, en comparación con los 74,7 millones de euros del ejercicio anterior.

La mejor noticia llega por parte de la deuda neta financiera, que cerró el año en 376,8 millones de euros, un 17,9% inferior al 2025. El resumen es claro, Slim sigue llevándose alegrías de España.