Desde Londres, la CEO de Veolia, Estelle Brachlianoff, sorprendió a la parroquia. Hombre, todo el mundo sabe que no es una entusiasta del grupo industrial española Criteria, que participa Veolia con un 5% del capital y tiene un representante en el Consejo: la exministra Elena Salgado. No lo es desde la OPA de Veolia sobre Suez. Isidro Fainé decidió cobrar la opa y luego volver a entrar en entrar en la resultante. Eso no gustó a los franceses que, cuando Criteria, regresó, se revolucionaron los galos: rehagamos el reparto accionarial para que quede bien claro quién manda en Francia.
Es más, aceleraron el plan de marcha única, y la tradicional Agbar catalana se llamó, a partir de entonces Veolia España.
Y ahora va doña Estelle Brachlianoff y asegura que estarían contentos si Criteria decidiera aumentar su participación: ¿cómo se explica?
A lo mejor tiene algo que ver el hecho de que Veolia-Agbar, compite, contra otras cinco compañías, en la adjudicación del nuevo concurso (1.000 millones de Euros, Barcelona AMB, que debería suministrar agua a 9 municipios de la mancomunidad de Barcelona y que se fallará en junio).
Y tiene adversarios potentes: por ejemplo, la alianza entre Aqualia y Aguas de Valencia.
¿Significa eso que Criteria recoja el guante y aumente su actual participación del 5% en la cabecera de Veolia?
Al pronto, no hay que esperar a que Veolia reduzca su apalancamiento tras la OPA contra Suez y que sea más generosa con el dividendo. Ahora bien, Aguas de Barcelona ha sido empresa de Caixa desde hace décadas y cubre los requisitos de las empresas queridas por Caixa: servicio fundamental, servicio público al minorista.