El amor se volvió odio con el segundo forensic, muy distinto del primero, del caso Villarejo-BBVA. Francisco González, el hombre que elevó a Carlos Torres a Ceo del banco y que luego le cedió el sillón presidencial, se revuelve ahora contra su sucesor, justo a las puertas del juicio oral, cuando se ha confirmado que Torres no se sentará en el banquillo y que a FG le pueden caer 170 años de cárcel.
FG sigue calificando a su sucesor en la Presidencia como "contable de cuarta", pero es Carlos Torres quien le ha colocado a las puertas de la prisión y al BBVA en el banquillo como persona jurídica, mientras él quedaba exonerado... por los tribunales, por el BCE y por el mercado, tras el fracaso de la opa contra el Sabadell que ahora pretende encajar.
Ahora bien, FG, así se lo recuerdan todos sus abogados que son muchos, no puede introducir nuevos elementos en la instrucción ya concluida. Si quiere ir contra Torres deberá abrir un proceso paralelo y, en este caso no tendría por qué abrirlo él directamente.
La frase más dura, pero también vaga de FG contra Torres es la de que acostumbra a confundir el patrimonio del banco con su propio patrimonio personal. Eso es un comentario tan duro como vago que sólo adquiría valor si se encarnara en una operación u operaciones concretas.
En ello estamos. Que alargada es la sombra del chapuzas Villarejo.