Para Carlos Torres, 2025 fue un año “excelente” y “magnífico, que coloca a BBVA en nuestro mejor momento”, a pesar del fracaso de la OPA hostil sobre el Sabadell, lanzada en mayo de 2024 y cuyo desenlace final se produjo en octubre de 2025, cuando la CNMV anunció que sólo el 25,3% de los accionistas del banco catalán habían acudido a la misma.
Es el modelo Sánchez:
-Presidente, las cosas no están mal, están muy mal.
-Pues entonces no digas que están bien, sino que están muy bien.
En la entrevista publicada este martes en la web del banco, Torres ni siquiera menciona la OPA a pesar de estar activa durante gran parte del año y a pesar de su relevancia mediática. El presidente del BBVA ha dejado claro que ha pasado página, aunque, incluso dentro del banco, a más de uno le hubiese gustado que explicara, por ejemplo, por qué no mejoró la oferta de una operación a la que había destinado tantos recursos y en la que había puesto todos sus esfuerzos. Nadie entendió su empecinamiento en la oferta inicial y que la mejora que hizo fue de sólo el 10% y en acciones.
Tampoco se entiende que el desenlace final -un rotundo fracaso- no haya supuesto su salida de la entidad o, al menos, alguna crítica por parte del algún consejero. Es como si no hubiese pasado nada, después de 17 meses de OPA.
Por el contrario, Torres insistió en la remuneración prometida al accionista: nada menos que 36.000 millones hasta 2028, incluidas recompra de acciones. “Tenemos el firme compromiso de devolver a nuestros accionistas, de manera disciplinada, todo el capital excedentario por encima del 12%”, señaló. El rango objetivo de capital de BBVA se sitúa en el 11,5%-12%, según la entidad.