Que son aquellos que se identifican profunda, espiritualmente… incluso neurológicamente, con un animal.
Pues bien, el Banco de Inglaterra se mimetiza con esta tendencia. Ya sabemos que los britihs son algo excéntricos así que, no es de extrañar que, el BoE (por sus siglas en inglés) haya anunciado que piensa cambiar las figuras emblemáticas como la de Winston Churchill por la de animales, en sus billetes.
Eso sí, el careto de Carlos III, se salva aunque ya no estará acompañado por grandes personajes de la historia sino por imágenes de los ejemplares más representativos de la fauna isleña.
El BoE trabaja ya en una nueva línea de billetes, cuyo diseño ha sometido escrutinio público, y ha ganado por goleada la opción de los animales para ilustrarlos.
Un 60% de los ciudadanos que han participado prefiere ver la fauna, pero también la flora auctóctona de la Gran Bretaña en el dinero impreso, lo que ha provocado cierto malestar en los partidos conservadores para los que esto va a suponer un “borrado de la historia”.
El caso es que… la escritora Jane Austen, el pintor Turner, los científicos Isaac Newton y Charles Darwin, o el economista Adam Smith van a ser sustituidos por la ardilla roja, el lirón muscardino, la abeja o el salmón… y también por plantas como las flores representativas de las cuatro naciones que forman el Reino Unido.
Dice Victoria Cleland, responsable de caja del banco, que “el motivo principal para introducir una nueva serie de billetes siempre es aumentar la resistencia a la falsificación”.
Todo esto cuando se acaba de conocer que el Reino Unido no levanta cabeza. Su PIB se estanca en enero con un crecimiento 0 desde el 0,1% del mes anterior, que tampoco era para tirar cohetes.
El dólar escala a máximos, y se convierte en el rey de las divisas
El dólar saca músculo contra el euro y se acerca a sus niveles más altos del año. Es el rey de las divisas, en su segunda semana consecutiva de subidas, con un euro cuyo cruce con el billete verde ha llegado a estar por debajo de los 1,15. Ha subido más de un 1,5%, en estas últimas jornadas, y se sitúa cerca de su nivel más alto desde noviembre.
El yen se ha quedado a las puertas de los 160 por dólar.
Estamos ante un activo refugio, y los que pensaban que su hegemonía se había terminado, se han equivocado frontalmente.
“EEUU tiene una menor dependencia de la volatilidad de los precios energéticos porque es autosuficiente. Ahora mismo es el principal productor mundial”, explica Joaquín Robles, director comercial del Banco de Inversiones Global. “Aquí , en Europa, ocurre todo lo contrario, porque no hay prácticamente producción y dependemos de Oriente Medio y de ciertas regiones que están ahora mismo tensionadas”.
Así que, si este conflicto se mantuviera durante mucho tiempo, Europa estaría mucho más amenazada respecto al suministro que EEUU, “de ahí que la economía pueda resentirse mucho más y, por tanto, la divisa también”.
Sin embargo, “si el conflicto es de corta duración”, opina Javier Cabrera, analista de mercados, “es probable que el dólar pueda volver a mostrar debilidad porque el impacto final en la economía global no será tan grave y los problemas que afectaban a la divisa siguen vigentes”. Por ejemplo, “Trump mantiene su presión para bajar tipos, mientras se desconoce qué trayectoria seguirá el nuevo presidente de la FED”.
Un dólar fuerte perjudica, además, la compra de activos como las materias primas, que cotizan en esa divisa, y también a las importaciones, “sin embargo”, señala Robles, “y respecto a las exportaciones, Europa puede ganar algo de competitividad”.
“Sin embargo”, matiza Javier Cabrera, “aunque un dólar más fuerte y por tanto un euro más débil hace los productos europeos más atractivos para el extranjero, nuestra región tiene una gran dependencia energética. La Zona Euro es importadora neta de petróleo lo que le hace muy sensible a los repuntes recientes de los precios del crudo. Si sumamos ambos efectos, el resultado será negativo, porque la subida del petróleo también aumenta los costes del transporte y por tanto reduce el atractivo de las importaciones”.
La clave está, vemos, en la exposición al petróleo por la alta volatilidad de los precios que rondan los 100 dólares el barril a pesar de que Estados Unidos ha emitido una licencia de 30 días para que los países compren crudo y productos derivados de Rusia.
"La culpa es de una actualización decepcionante de la oferta por parte de la Agencia Internacional de la Energía y del compromiso del Líder Supremo Jamenei de mantener cerrado el Estrecho de Ormuz", señala en Marketscreener Benjamin Ford, investigador de la firma de análisis macroeconómico y estrategia Macro Hive.
La AIE acordó el miércoles liberar una cifra récord de 400 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas, lo que cubriría solo unos 20 días de suministro perdido debido a las interrupciones en el Estrecho de Ormuz, y tardará semanas o meses en llegar a los mercados.
Las gestoras de fondos piden incentivos fiscales para fomentar el ahorro. Pues… ya pueden esperar sentadas
XVI Encuesta a Gestoras de Fondos del Observatorio Inverco, en la que han participado entidades que representan la práctica totalidad del patrimonio invertido en España.
Petición: la implementación de una nueva cuenta de ahorro e inversión o de la etiqueta con incentivos fiscales, en la que puedan integrarse los Fondos, es considerada la medida más relevante para fomentar el ahorro financiero en el corto y medio plazo.
El 38% de las entidades gestoras apuesta por reducir los tipos de gravamen aplicables a las ganancias con mayor antigüedad, mientras que dos de cada diez proponen introducir una deducción fiscal por el importe ahorrado cada año mientras se mantenga la inversión, y otro 19% considera importante impulsar campañas de comunicación dirigidas a los inversores.
Mientras tanto, y a la espera de que se atiendan sus peticiones, la mayoría de las gestoras de fondos anticipa un año de consolidación y crecimiento para la industria en 2026. Concretamente, el 82% de las entidades estima un incremento del patrimonio en Fondos de entre el 5% y el 10%, mientras que un 12% prevé crecimientos superiores al 10%. Ninguna gestora contempla escenarios de retroceso patrimonial durante el ejercicio.