No nos cansaremos de repetirlo: 'gasto récord' no es ninguna buena noticia, y menos si viene de un Gobierno que se limita a cubrirlo con más deuda y subiendo impuestos. Ahora no somos nosotros quienes lo decimos sino la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que ha publicado hoy el Informe sobre la ejecución presupuestaria, deuda pública y regla de gasto en 2026 de las Administraciones públicas, un informe clave del ciclo de supervisión fiscal en el que actualiza sus previsiones macroeconómicas y fiscales y analiza el riesgo de incumplimiento de las reglas fiscales.

En el informe hay cal y arena, pero la alerta es más importante que las buenas noticias. La AIReF revisa al alza la previsión de crecimiento del gasto neto de medidas de ingresos desde el 5,8% de mayo hasta el 6,4%, muy por encima del 3,5% comprometido en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo (PFEMP). Este nivel de gasto supera ampliamente la senda comprometida en el PFEMP, lo que complica el cumplimiento de los compromisos fiscales en los próximos años. Traducido: este Gobierno gasta demasiado. 

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El informe, además vuelve a poner de manifiesto las diferencias entre el marco fiscal nacional y el europeo. El cumplimiento del marco europeo en 2026 dependerá, en parte, de la aplicación de la cláusula de salvaguardia y de la valoración que realice la Comisión Europea sobre las medidas energéticas que notifique España, lo que podría desplazar las necesidades de ajuste a 2027 y 2028. Llevamos varios años, desde el Covid, con la "regla del 3%", el límite del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea que establece que el déficit público anual de un Estado miembro no debe superar el 3% de su Producto Interior Bruto (PIB), suspendida. La del 3% y la del límite de deuda pública del 60% no se exigen a los Estados miembros, y por ahí Sánchez y sus secuaces se están librando de la crisis y argumentando que vamos como un cohete. Pero si las autoridades europeas decidieran reactivarla, España estarían en serios problemas. Además, a nivel interno, la regla de gasto nacional requeriría medidas adicionales ya en 2026.

En concreto, la cifra supone una desviación anual del 1,1% del PIB respecto al compromiso anual. En términos acumulados, el crecimiento del gasto neto se sitúa en el 16,5%, frente al 13% comprometido, situando la cuenta de control acumulada en el 1,2% del PIB.

Por el lado de las buenas noticias, la AIReF actualiza su cuadro macroeconómico para los años 2026 y 2027 con una revisión al alza de crecimiento del PIB para ambos ejercicios, hasta el 2,5% en 2026 y el 2,1% en 2027. El nuevo escenario mantiene a la demanda interna como principal motor del crecimiento en 2026 y 2027 en un contexto de fuerte afluencia de población extranjera y de impulso a la inversión procedente de los fondos europeos. "La evolución coyuntural más reciente y la mejor perspectiva de evolución de los precios de la energía contribuye a la revisión al alza del crecimiento, con una aportación de una décima tanto en 2026 como en 2027".

Además, AIReF mantiene su previsión de déficit para el conjunto de las administraciones públicas en el 2,6% del PIB en 2026, el 1,8% PIB si se excluyen las medidas de la DANA, el tren de borrascas y la crisis en Oriente Medio. El coste de la prórroga de las medidas se ve prácticamente compensado con la mejora de la previsión de ingresos y los cambios en el escenario macroeconómico. Por subsectores, la AIReF eleva la previsión de déficit de la AC hasta el 2,5% del PIB en 2026, mientras que mejora el saldo de las administraciones territoriales, hasta el equilibrio en las comunidades autónomas (CC. AA.) y un superávit del 0,2% del PIB en las corporaciones locales (CC. LL). Por otra parte, se mantiene la previsión de los Fondos de la Seguridad Social en un déficit del 0,2% del PIB.

Por su parte, las proyecciones de deuda de la AIReF apuntan a una reducción de 1,3 puntos porcentuales en 2026, hasta situar la ratio en el 99,3% del PIB. La previsión mejora en seis décimas por la revisión al alza del crecimiento nominal, y se sitúa en línea con el objetivo del Gobierno, que prevé una ratio del 99,1% del PIB. Aunque insistimos, el límite de deuda de los Estados miembros es del 60%.

En resumen, sí las previsiones mejoran, pero el elevado gasto del Gobierno complica la situación económica. Sánchez se libra gracias a la aplicación de la cláusula de salvaguardia para acomodar el incremento del gasto en defensa y su ampliación a determinadas medidas energéticas para paliar los efectos de la crisis en Oriente Medio aportan una flexibilidad adicional.

Ante esta situación, la AIReF recomienda al Ministerio de Hacienda articular una estrategia fiscal de medio plazo que garantice el cumplimiento coordinado del marco fiscal nacional y europeo por parte del conjunto de las administraciones públicas. Además, exige la presentacion en plazo del Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2027 y del Plan Presupuestario y reclama al Gobierno central y a las comunidades autónomas que adopten medidas por seis décimas del PIB, es decir, un ajuste de 10.000 millones.