El viernes se celebró la V Jornada de Finanzas Sostenibles, en Lisboa, un encuentro organizado por Abanca, la entidad financiera propiedad del venezolano Juan Carlos Escotet. El encuentro reunió a 170 personas, según el comunicado remitido por el banco.
Hasta ahí, todo normal. Lo llamativo es que, para hablar del presente y futuro de la banca, Escotet invitó nada más y nada menos que a la vicegobernadora del Banco de España, Soledad Núñez, a la vicegobernadora del Banco de Portugal, Clara Raposo, a la vicepresidenta de la CNMV, Paloma Marín y a vicepresidenta de la Comissao do Mercado de Valores Mobiliários (CMVM), Inés Drumond.
Es decir, se llevó a los reguladores y supervisores bancarios y del mercado de valores, algo parecido a que un equipo de fútbol invite a los árbitros a pasar el día en el campo. De hecho, tal y como apunta el comunicado de Abanca, uno de los momentos clave fue la mesa redonda en la que participaron Núñez, Raposo y el consejero delegado del banco, Francisco Botas, moderados por Alejandra Kindelán, presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB).
A lo mejor, y tras invitar a la número dos de la CNMV, Abanca se lanza definitivamente a cotizar en Bolsa. Quién sabe, aunque no es probable que suceda en el corto plazo. Se vive muy bien fuera del foco de la Bolsa y del regulador del mercado.
Las cooperativas de crédito
También fueron noticia Eurocaja Rural y Grupo Caja Rural, que suenan igual, pero son diferentes. Eurocaja Rural es la cooperativa de crédito con sede en Toledo y Grupo Caja Rural es un grupo de entidades -de cajas rurales- entre las que no está Eurocaja Rural.
Pues bien, esta última publicó sus resultados de 2025: beneficio neto de 122 millones, un 5,49% más que el año anterior, eso sí, tras un margen bruto de 261 millones, un 2,17% inferior. En cualquier caso, fue un buen año para la entidad, que terminó con un balance total de 11.221 millones de euros, un 13,48% superior. Eurocaja Rural abrió 28 nuevas oficinas, con lo que cerró el ejercicio con 506 sucursales y 1.428 empleados.
La evolución de los indicadores principales no tiene nada que envidiar a la de las grandes entidades. Así, la inversión crediticia aumentó un 18,6%, hasta los 6.770 millones de euros, los recursos gestionados alcanzaron los 9.819 millones, un 12,4% más, y los recursos propios, cerraron el año en los 882 millones, un 14,8% más.
Y todo esto con un ratio de eficiencia del 43,4%, una rentabilidad sobre recursos propios (ROE) del 14,8%, una morosidad del 1,36%, una tasa de cobertura del 141,1% y un ratio de capital CET1 del 20,23%.
Grupo Caja Rural, por su parte, se reunió el viernes en Sevilla para analizar la evolución del sector de las cooperativas de crédito en el entorno actual. Se trata del primer grupo de banca cooperativa de España, del que forman parte 30 cajas rurales de todo el país como Caja Rural de Navarra, de Granada o de Zamora.
Sus números son impresionantes: los activos totales superan los 106.000 millones de euros y cuenta con 2.371 oficinas y 10.300 empleados. Las principales ratios tampoco tienen nada que envidiar al resto del sector: la morosidad es del 2,32%, el nivel de cobertura alcanza el 128,3% mientras que la ratio de capital CET1 se sitúa en el 25,99%.
Pero si algo caracteriza a las cooperativas de crédito es su proximidad y cercanía con el cliente, frente a la digitalización de las grandes entidades. Es una de sus fortalezas más importantes porque la clave del negocio bancario es la confianza que se consigue tras años de trato personal.