Ismael Clemente, CEO de Merlin Properties, "tiene dos problemas en esta vida, el primero, que se le entiende todo. Esto es muy grave. Y el segundo es que lleva años intentando convencer a la extrema izquierda española de que las socimis no son para ricos, sino todo lo ccontrario", así ha presentado el directo de Hispanidad, Eulogio López a Clemente en el 30 Aniversario de Hispanidad.
Somos un periódico católico y, por ese motivo, hemos contado con seis grandes empresarios a los que hemos subido a un escenario para que nos cuenten cómo los valores cristianos han influido en su labor empresarial.
Clemente confesaba que López le había "encargado que cuente tres anécdotas" pero da "pudor hablar de estas cosas, muchísimo, porque Mateo 6:3 dice que no sepa tu mano derecha lo que hace tu mano izquierda. Y normalmente a ningún cristiano le gusta cascar, como diría José Mota, le gusta cascar de cómo hizo esto, cómo hizo lo otro, si lo hizo porque es que era muy buen cristiano y esto lo hizo porque era muy mal cristiano. Yo creo que es es bastante especial tener que hablar de este tipo de cosas y sobre todo en un foro público".
Clemente se ha remontado a sus comienzos como "un contable, y al final pues los contables también somos hijos de Dios y además es muy bueno haber sido en algún momento de tu vida contable porque, si sabes que el deber tiene que cuadrar con el haber y los ingresos con los gastos, tienes mucho aprendido para el resto de tu vida. De hecho, normalmente eso te inhabilita para ser político".
Las tres anécdotas que ha traído para explicar cómo esos valores cristianos han marcado su carrera pueden verlas en su intervención en el vídeo que tienen a continuación.
Sin duda, uno de los momentos más delicados de su carrera lo vive cuando le dicen que, o acata y ejecuta despidos en su equipo o se tiene que ir: "Vale, pues me parece cojonudo, me voy a mi casa y me fui a mi casa y luego se lo tuve que contar por la noche a mi mujer y fue difícil, claro, porque a todo el mundo le gusta la nómina, como es lógico, y a mí también y a mi madre, la pobre, que también lloraba, la pobre como una magdalena, 'hijo mío, con lo bien que te iba'. Mis hijos puteados porque me había quedado sin mi furgoneta de renting, que les ponía allí sus marchas militares. Total, que un desastre, un desastre. Pero hice lo que creía que tenía que hacer". Su equipo se fue con él y el resto, como diría aquel, es historia.
Cuando ya parecía que las aguas se habían calmado, después de "montar algo diferente partiendo desde cero", llega el COVID, "y empieza el lío". Clemente se enfrentó a diversas tomas de decisiones, pero sin duda, la que más impacto tenía afectaba a terceros, en concreto en los centros comerciales, "ahí es donde se genera el ingreso. Entonces, si el tío donde se le genera el ingreso llega el dedo del Estado y le obliga a cerrar, no va no generar el ingreso. Entonces, si no genera el ingreso, ¿cómo me va a pagar?". Ante esta situación, la decisión de Clemente era crucial, podía optar por "la solución que todo el mundo decía: 'les financiamos, les cobramos unos intereses cómodos, y dentro de unos años, cuando ya mejoren, que nos lo devuelvan'. Y otra solución que era, 'No, se lo perdonamos'", Clemente optó por esa segunda opción. ¿Lo más curioso? "Sorprenderá saber que en el Consejo de Administración, el apoyo fue unánime", también entre los accionistas.
Ante estas situaciones, Clemente se ha refugiado en Dios: "Ayúdame a entender qué está pasando y a tomar las decisiones que correspondan. Dios no siempre se toma la molestia de hablar contigo así de de primeras. Entonces tú piensas que no que no te está funcionando, pero sí funciona".
Por tanto, cree firmemente en "yo creo que el intentar hacer las cosas conforme a un orden, no ya moral ni cristiano ni nada, sino como tú crees que es correcto, pues tiene premio y uno se puede permitir pues ser lo que el padre Arrupe decía, hombres o mujeres para los demás, ¿no? Hay que intentar ayudar al entorno social en el que vives, sin que eso sea óbice para que tu objetivo sea ganar pasta para tus accionistas".