Debemos a Editorial Renacimiento la publicación de un volumen-joyita, titulado ¿Estamos de acuerdo?. Se trata de la trascripción de uno de los famosos debates entre el dramaturgo Bernard Shaw y el escritor Chesterton. La gente pagaba por ver estos debates y la verdad, no me extraña. Shaw era ateo, socialista y vegetariano; Chesterton era católico (o llegaría a serlo), distributista, carnívoro y amante del buen vino (el malo no se debe beber, salvo con gaseosa).

Se hablaba de propiedad privada, derecho que Shaw negaba, pues la propiedad, como los hijos para el ministro Gabilondo, son del Estado, mientras Chesterton repudiaba el capitalismo porque representaba la concentración de esa propiedad en pocas manos, pero también el socialismo, que suponía la concentración de la propiedad en los burócratas. En un momento dado Chesterton le espeta a Shaw: Mr Bernard Shaw propone distribuir la riqueza: Nosotros proponemos distribuir el poder.

Esta es la clave. Los distributistas hablaban de que cada hombre debía poseer tres acres y una vaca, porque, como recuerda Chesterton, el hombre que posee un pedazo de tierra lo controla en un sentido verdadero y directo. Verdaderamente posee los medios de producción. Lo mismo sucede con el hombre que posee una maquinaria. Puede usarla o no a su entera libertad. Incluso el hombre que posee sus propias herramientas o que trabaja en su propio taller posee y controla los medios de producción en su propia medida.

Sólo se posee lo pequeño. El accionista del Citigroup no es el propietario del Citi, y lo mismo sucede con la participación en cualquier gran empresa o en los bienes públicos o estatales: no se controlan. Sólo lo pequeño es hermoso y gobernable, además de justo.

En España, el español tiene una propiedad y tendencia a tenerla-: su vivienda. Esa si es suya, ahí es el rey. Sin embargo, el Zapaterismo está empeñado en sustituir la única propiedad que le queda al español: su casa. La única propiedad que controla posee y disfruta. Así, la ministra de vivienda, Beatriz Corredor, pretende suprimir toda desgravación a la compra de vivienda y fomentar el alquiler y la rehabilitación. En otras palabras, suprimir el reducto de propiedad privada que resta en España. Un derecho menos.

Eulogio López

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