• Si la acepta, el pacto sobre la indemnización de la expropiación podría llevarse al Consejo de Repsol del miércoles 18.
  • Fernández-Cuesta viaja a Buenos Aires para intentar cerrar el acuerdo.
  • La fórmula permite a Repsol utilizar de forma prioritaria los ingresos argentinos provenientes del exterior.

Este fin de semana se han intensificado las negociaciones para llegar a un acuerdo sobre la expropiación de YPF por parte del Gobierno argentino de Cristina Fernández de Kirchner. Recordemos el preacuerdo del ministro de Industria, José Manuel Soria, con el Ejecutivo argentino: 3.700 millones de euros por el 51% en forma de bonos argentinos.

Naturalmente, a Antonio Brufau no le gustó ni la cantidad ni la fórmula elegida: supuesto, y no admitido, que Argentina tenga capacidad para lanzar más títulos al mercado, lo cierto es que el secundario de los activos argentinos suele depreciarse en cuestión de horas.

Por tanto, la idea consiste en un crédito prendario. En otras palabras: que Repsol tenga prioridad para cobrar mediante la interceptación de los ingresos argentinos en el exterior. Los modos prendarios son muchos pero, al menos, así se aseguraría el cobro con prontitud.

El número dos de Repsol, Nemesio Fernández-Cuesta (en la imagen), ha viajado a Buenos Aires para intentar ultimar un acuerdo por esta vía, o por cualquier otra que asegure el crédito, a ser posible en calidad de pronto-pago... o de pago seguro.

Si lo consiguiera, el próximo miércoles 18, el Consejo de Administración podría cerrar el acuerdo que pondría fin a un conflicto que lleva ya más de año y medio.

Miriam Prat

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