• El primero puesto en marcha por Cáritas Madrid está en la parroquia de Beata María Ana Migas del barrio de Tres Olivos.
  • Su párroco, don Jorge González afirma que este modelo "fomenta la dignidad de las personas.
  • Esta entidad de la Iglesia católica ya cuenta con otros economatos en ciudades como Segovia, Córdoba, Valencia, Cartagena y Huelva, entre otras.

Como lo leen, con la crisis económica han vuelto a aparecer los economatos, ya saben aquellos establecimientos en los que determinados colectivos o gremios podían adquirir productos a un precio menor que en las tiendas habituales.

Este regreso de los economatos no es para que la gente los use como antes, sino que ahora tienen una razón de ser solidaria, para que los utilicen las personas más afectadas por las consecuencias de la crisis económica y están empezando a proliferar en España.

Cáritas ya ha puesto en marcha desde el año pasado varios economatos con carácter humanitario, en ciudades como Segovia, Córdoba, Valencia, Cartagena y Huelva, entre otras. Son las propias parroquias las que valoran qué familias pueden acceder a este 'supermercado solidario'. Sin embargo Cáritas Madrid acaba de poner en marcha el primero de estos establecimientos, como cuenta este jueves Alfa y Omega.

El lugar escogido ha sido la parroquia Beata María Ana Migas, situada en el madrileño barrio de Tres Olivos. Otra particularidad más que suma esta parroquia ya que es también uno de los dos lugares de la capital en los que existe la Adoración perpetua del Santísimo.

El párroco, don Jorge González, autor del libro De profesión, cura, afirma que este modelo del economato "fomenta la dignidad de las personas" pues ya no tienen que pasar vergüenza al esperar que se les entregue la bolsa de los alimentos, sino que tienen la oportunidad de hacer la compra a precios bastante asequibles y comprar lo que necesiten.

El criterio general que siguen en los precios, es que estos sean de un 20% en relación al precio que tienen de venta al público. Así podemos encontrar en este lugar, entre otros productos, leche a 20 céntimos, un kilo de merluza por 80 céntimos o una docena de huevos por 30 céntimos. La comida llega al economato procedente de donaciones particulares, en su mayoría a través de las distintas campañas de 'Operación Kilo' de la parroquia, pero también se compra gracias a los donativos y al apadrinamiento del banco francés Natixis.

Una iniciativa solidaria y humanitaria con los que peor lo están pasando en esta crisis, que seguramente no será la última, pues se acercan las Navidades y las recogidas de alimentos suelen ser más numerosas en estas fechas.

Cristina Martín

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